¡Vivan las lentejas de mercadona!
25 agosto 2012

He visto en sus rostros, en sus ojos, en sus manos, las surcos de la tierra, sus nudos y jirones. Los amaneceres helados y la espalda doblada. La mirada clara del cielo abierto, la sonrisa necesaria y el lamento amargo. Han heredado tan sólo unas alpargatas para seguir caminando entre los terruños, entre las vides o los olivos. Tomaron el tren antes que otros y están acostumbrados a dormir entre jergones, al raso. Los jornaleros andan escasos de faena. Hay pocos jornales para los braceros que las máquinas les han robado. Poco tajo para tantos, regresando los del  espejismo del ladrillo y apareciendo otros que huyen del hambre, esa que duele.

Marcha jornalera en la Ctra de Palma

Arrugados en su impotencia, sepultada la dignidad por el paro que todo lo transforma y la crisis inventada, han vuelto a salir a las carreteras a pedir pan, tierra y libertad. El lamento eterno de los hijos de la penuria que varios están transformando en rebeldía e insumisión. Varios que llevan muchos kilómetros caminando con ellos, porque forman parte de su misma gente, hablan idéntico acento y comen de la misma fuente. Esos que ahora, son tildados de mesiánicos, egocéntricos o estrellas mediáticas porque salen en la tele defendiendo lo que llevan años haciendo: la defensa de los más débiles, de los que los representantes públicos en general no se ocupan.

Han tocado la propiedad y se llevaron unos kilos de legumbres y litros de leche. ¡Vivan las lentejas de Mercadona! coreaba  un desharrapado  a las puertas de la Subdelegación del Gobierno de Córdoba, blindada al pueblo, chapada a la gente que la paga. Lo más revolucionario, desde que la mítica palabra viene siendo vendida por la mercadotecnia del consumo, ha sido esa “expropiación” que tanto condenan aquellos que llenan sus carros cada semana sin mirar siquiera el importe del tique. Defensores de una ley que consagra el robo como norma común del orden social existente. Los bancos, las eléctricas, las petroleras, las telefónicas, los super-mercados, las inmobiliarias…El sistema mismo es un gigantesco saqueo cuyos administradores roban todo lo que pueden. Esa es la máxima: “enriqueceos malditos”, y ya sabes que siempre se hace a costa del  sudor de los parias. Tan obvio y simple que me asquean los telepredicadores de la moral que se ensañan con estas gentes que, con su gesto, pretendían llamar la atención sobre las consecuencias que para ellos está teniendo el robo organizado por estas bandas internacionales que actúan impunemente y son defendidas además con el dinero de todos los trabajadores.

El calado de esta gran estafa a la que acudimos, es, sin embargo, de tanto alcance que pueden seguir con las manipulaciones descalificatorias a sabiendas de que ya no engañan a los telespectadores, que contemplan una realidad  desvirtuada, inventada, en el salón de sus casas  y otra bien distinta cuando bajan a la calle a hacer la compra o al cajero automático. He visto a otros trabajadores salir a las calles a saludar a los caminantes y felicitar “al de las barbas ese que sale en la tele” diciendo verdades como puños aun cuando los tertulianos insistían en el carro del mercadona  y en las lágrimas de la cajera abducida por su explotador. He visto a muchos hacer sonar las bocinas de sus coches al cruzarse con los abanderados de la desesperación. Una simpatía más allá del coraje de desafiar al extremo agosto y a su implacable rigor a cincuenta grados sobre el asfalto. Cañamero y Gordillo han devuelto la ilusión y la esperanza a un puñado de personas, a los sin nadie, que cantaba Galeano, a los sin papeles, a los sin trabajo, a los jóvenes sin futuro y a las madres insomnes.

Seguramente ahí les duela y por eso se desvinculan de este Sindicato, como hace el Vicepresidente de la Junta, esquivando tener que mojarse, echando balones fuera porque Gordillo es miembro de la coalición IU, de la que Diego Valderas es su coordinador regional en Andalucía, y además el alcalde de Marinaleda es también diputado al Parlamento Andaluz por Sevilla.

La izquierda sigue siendo prisionera de la derecha y rehén de los medios más reaccionarios que arremeten contra estos líderes que comienzan a inquietar algo a sus señorías y a los señoritos. Por eso andan ya urdiendo una campaña que buscará el descrédito personal de quien conduce a estas huestes, arremetiendo con virulencia contra ellos para descabezar esta movida, que decía Cañamero. A mí, sobre todo, me importan las ideas y sueños que se pregonan, aquellos que puedan mejorar este mundo sustentado en el lucro y el despilfarro a costa de sacrificar a millones de personas y equilmar los recursos naturales.

Ahí te dejo un vídeo, sobre las ideas de estos dos “forajidos”, expuestas en la Marcha Jornalera,  pregonando que “otro mundo es posible” y que atravesó una Córdoba amedrentada por la Autoridad. Y además de manera  absolutamente pacífica. Por eso se les reprime, ¿no?

Vídeos relacionados

 

Vistas: 14

Comentario

¡Tienes que ser miembro de Blogueros y Corresponsales de la Revolución para agregar comentarios!

Únete a Blogueros y Corresponsales de la Revolución