Por Rosa C. Báez, con el burro Palmerolo y el poeta Candelario

 


Era Facebook donde todo puede suceder… hasta que un burro te pida amistad… Y era un poco la desconfianza hacia tanto mal bicho que por aquellos lares te pide amistad para después agredir a mansalva, que dudé en aceptar… Pero aquel borriquillo me contó quién era y por qué en Honduras era conocido… Y me pareció tan linda la historia que la quise compartir con ustedes…

Erase un burro del amor uncido…

La historia empieza antes… cuando recorriendo los agrestes parajes montañosos de Honduras,  un Mel Zelaya, por entonces Ministro de Inversión Social, hizo una promesa a Cipriano Martínez, un anciano líder tolupan, una de las etnias originarias de la hermosa tierra hondureña que durante siglos han ocupado sus tierras en Olancho, en Yoro, en Atlántida y que en la actualidad, se concentran en la llamada Montaña de la Flor, en el Dpto. de Morazán, tal vez por aquello de estar más cerca del corazón de aquel que vigila por la libertad centroamericana…

Y la promesa se le vino al rostro cuando reunido con otros jerarcas de esas tribus, preguntó el entonces Presidente por las causas de la ausencia de Cipriano… y ni corto ni perezoso, uno de los tolupanes respondió a su Presidente: “Está enojado con vos, porque dice que sos un mentiroso, que le ofreciste un burro y no le diste nada”.

Fue suficiente para que Zelaya recordara la promesa incumplida y decidiera enmendar el yerro, mandando a comprar un burro en Comayagua, donde se asienta -como un puñal en el costado hondureño- la base yanqui de Palmerola y desde allí fue llevado el jumento a la Casa Presidencial donde estuvo pastando durante una semana en las áreas verdes del helipuerto.  Y allí fue bautizado como Palmerolo, por su lugar de origen y quién sabe si por tildar de burros a los yanquis de la base…

Desde allí viajó con Cipriano, su nuevo dueño, en helicóptero hasta la zona de San Juan, en la Montaña de la Flor.

Y allí cumplió, dice la gente, su nuevo empeño de “racero” de la zona,  es decir, el asno con que se hará el cruce de burro a yegua, para obtener una bestia mular.  
“Aquí tenemos a Palmerolo, que cada día lo seguimos conociendo porque, aunque sea un burro, tiene sus instintos y cuando lo he querido montar se comporta quisquilloso porque no me conoce muy bien, pero lo que yo quiero es que sea un burro obrero para que salte yeguas y nazcan mulas”, dijo Martínez al llegar el burro a los pastos de la montaña donde se asienta la tribu de San Juan, con sus 130 familias…

Todo eso fue en mayo del año 2009… un mes después, el golpe militar derrumbó de un porrazo los sueños del pueblo hondureño… Vino el golpe, y entonces un poeta -Candelario Reyes García- recreó el personaje de Palmerolo.

“Todos los días después del golpe le escribía cartas a Palmerolo. Yo no sé cómo se hace un Blog, así que unos amigos crearon uno, que llamaron Diario del golpe. Y ahí publicábamos las cartas… Esa es la historia.

Hoy lo he revivido, porque la Prensa dijo hace algún tiempo que se había muerto, el Palmerolo burro de verdad”.

El Palmerolo, literato, medio poeta y resistente, escribía cosas como ésta:

“…juntos podemos hacer un pensamiento colectivo para guiar esta gran resistencia hacia nuevas etapas de avance. Ya que si ellos no dejan que vuelva Mel, el pueblo debe retomar de cero el proceso democrático, con un presidente en el exilio y un gobierno interno en la clandestinidad, y con multiplicación de factores de gobierno y capacidad de restitución de procesos gubernativos y un programa económico de auxilio al pueblo mediante la recuperación de recursos legítimos, la solidaridad y la administración transparente y ecuánime, barrio por barrio, aldea por aldea, municipio por municipio, distrito por distrito. Que un pueblo en resistencia, debe ser de probada inteligencia y prolijo en valores".


Y ahora, Palmerolo se ha convertido en un amigo más en Facebook, y allí me deja mensajes compartidos con su alter ego, el Poeta Candelario. Y con los dos, con Candelario y Palmerolo, nos vamos a luchar porque muy  pronto, Honduras se quite de encima la bota golpista.  Y ahí los dejo, con dos de las cartas que se intercambian Jumento y Poeta… y esta frase que le robé a Juan Moreno:

“Adelante borrico, que la hondureñidad entera celebra tu resurrección. He ahí a un borrico resurrecto insurrecto. Es para celebrarlo”.

Querido Poeta

¡Vivir! ¿Resucitar para vivir? En parte usted tiene razón de afligirse por mí. Yo como soy resucitado. No me aflijo, ni me aflojo, pero eso sí, reconozco el peligro. Porque la vida no sólo tiene la amenaza del cambio climático, nombre, la amenaza de esa crisis humanitaria permanente planificada por los poderosos, llámese transnacionales, banqueros, gobiernos, clubes y grupos económicos. Esa inmisericordia, dueña de la guerra y de la miseria, esa es el peligro. Y no lo desconozco, Poeta.

Y mire, mis amigos del MUCA y de MARCA, del Bajo Aguán. Los dirigentes de LIBRE, andan con la muerte sonándoles como sonaja en el lomo. ¿Y eso quién lo detiene? Nadie. Ni el Lobo.

Mire que dice una amiga de ellos, la FAO, que de cada ocho personas en el mundo, una aguanta hambre ¿Ah, sí? ¡Hum, ayúdeme a decir! Eso podría llevar a creer que las otras siete están bien, qué comen. Nome. Uno ha de comer por cinco y de los otros seis que quedan, algunos juntas migajas, porque, ayúdeme a decir este mundo ¿Y los que sólo comen cuando hay? ¿Los que comen salteado? ¿Los que comen mierda sin trabajo, sin casa, si pensión? ¡Por la Sangre de Cristo! La FAO y sus cifras. Si siete de cada ocho comiéramos (esosinodicequé) el mundo sería feliz. Un mundo bueno, lleno de seguridad social.

Pero como dice mi amigo el Dr. Almandares –Poeta, científico y defensor del derecho a la vida y a la paz- “La Seguridad embozada es la seguridad enmascarada, encubierta, la idea falsa de democracia que engendra la libertad del mercado; tiene su máxima expresión en la guerra”

Para que vea que no la tenemos segura en este país y casi ni en el planeta. Los talibanes tirotean una niña que lo que pide, es educación para las mujeres, los chapines, matan a muchos padres de familia que lo que piden es una educación que no les lacere más la pobreza. Y aquí en Honduras, los educadores están con la cabeza en la guillotina. Sólo para poner un ejemplo.

De verdad que sí. No he resucitado para pastar en el Edén. No’mbre, si las serpientes son las dueñas del Edén.

No resucité para estar tranquilo. Pero tampoco para ponerles la cabeza y que me la vuelen. Muchos creen que los burros somos para agachar la cabeza, y los pobres para aguantar riata noche y día, hambre y penurias, calamidades y vejaciones. Porque eso para ellos, es un mundo feliz.

¡Sí, cómo no, mejor sóbenme ésta y les creeré su aparente bondad, bandidos vende gente, vende patria, vendidos a los grandes capitales y a la falsa notoriedad!

Decir que estamos vivos, tampoco se puede si nos llevan por el camino de la muerte. Ellos haciendo negocios y nosotros entregándole los huesos a la muerte. La suerte de ellos, es la desgracia de nosotros. Así como la ven. Venden los recursos naturales y la Soberanía que no les pertenece. Esquilman la naturaleza y la fuerza de trabajo.

Y dice usted, ellos mienten y nos dicen que para mejorar venden la patria, la enmarañan, para progresar, para que no haya crisis. Dijeron que con la CONADI todo iba a ser riqueza, que con el TLC todo iba solucionarse, que con una Base Militar y un protectorado de sacabuche, aquí, reinaría la paz. Nos clavan enclaves cada vez que les da el clavo por jodernos para sacar más ganancias.

La crisis, la miseria, la marginalidad, la criminalidad. Todo eso obedece a un plan bien hecho. Hecho por los que planifican los derroteros del mundo. Las víctimas son las mismas. Los exitosos, los menos de siempre.

¡Y qué! Si no nos gusta para eso tienen sus maquinarias de guerra, sea en el Bajo Aguán, en la Franja de Gaza, En Asia, África o América. Y aquí en Honduras, están confiando, que todo lo solucionarán desde las barracas ¿Serán capaces de matar a todo un pueblo?...los pueblos resucitan, los asesinos, no.

Poeta, lo que cuenta es que estoy resucitado, y mi pueblo va, y yo con él, camino a la Constituyente, por eso, nos seguiremos los pasos. Y sígame contando, que yo, ya le digo, también tengo que contarle, porque hay gente que cree, que el pueblo es bruto, que anda sonámbulo ¡Sí, cómo no! Aquí ya a nadie engañan, ni a Palmerolo, por si se la han creído.

Un saludo. Su borrico amigo.
Palmerolo.


Estimado borrico Palmerolo:

Amigo, entiendo tus pesadillas en la vida, no es para menos que te persigan, pero a la vez son una manera diaria de irte escapando de la muerte. Demasiados demonios tiene la realidad atentando contra la vida, buscando vaciar el espacio para vivir ellos solos. Matarte para reinar. Demolerte para triunfar ¡Qué sentido más fatal el de la realidad, principalmente de la hondureña!... Resguardar la vida con disparos y pesadillas en contra de la gente. Hacer guerra sucia y aquelarres de corrupción planeando el mal.

Vivir es un tesoro, nada somos sin la vida. Nada vale sin ella. Somos en ella. Ella se manifiesta en nuestro ser. No hay otro ser sin la vida. Pero no basta con respirar y movernos, decir, estamos vivos, si atropellamos, si destruimos, si nos autodestruimos. Recibimos la vida del amor, de manera gratuita, por gracia del amor y así debería de ir mientras dure ¡Qué lindo como una semilla pequeñísima germina y nace un árbol, una mata, un pajarillo, una mariposa, un burro, un humano!…Es un regalo.

Por eso vivir es un asunto de respeto, de integralidad, en nuestra propia vida y la de los demás. Los demás. Que es más y que nos suma vida. Lo otro, lo que nos rodea, es el asiento de la vida. Pareciera muchas veces que lo supiéramos, pero no tenemos conciencia de ello. Eso es lo fatal. No amar, es no vivir, vivir sin amor no es vida.

Por eso entiendo tus pesadillas, ese escaparte a diario de la planificación malvada. Y es que la maldad a veces se disfraza de vida. Por ejemplo ¡Cuidado Palmerolo y comés alimentos transgénicos producidos por la Monsanto! Es como comerse una bomba.

¿Vos sabés qué es eso? La Monsanto es una transnacional que se ha adueñado de las semillas del mundo, las ha modificado, supuestamente para alimentar mejor a la humanidad. Para un supuesto bien, que se convierte en dinero y poder. Ambición sin límite, dominio, dependencia, intervención, acumulación y venenos.

Se trata de un gran negocio que nos está matando. Nos está destruyendo los riñones, el hígado y el corazón. Y nos está dejando sin las semillas originarias. La Monsanto se vuelve dueña de la Soberanía Alimentaria. Nos tiene por la jeta.

Por eso, te digo ¡Cuidado! atentamos contra nuestras vidas al no tener conciencia, al no saber que por nuestras mismas actuaciones, nos autodestruimos y destruimos el planeta, la vida en él, la biodiversidad en la naturaleza. Por la comodidad de la inconciencia.

Hemos entregado lo nuestro para vivir a expensas de lo ajeno. Lo que nos mata porque nos da salario, supuesta seguridad ¡Y venga usted a saber si al final sólo nos hemos entregado a un cáncer! ¡Venga a saber, porque no abrimos los ojos!

La guerra hace gran destrucción, pero la aparente paz, con sus pesadillas internas hace igual destrucción. Porque la paz que se anuncia sólo pareciera ser otra cara de la guerra. La guerra y la irresponsabilidad de los negocios ¡Y no me estoy refiriendo al negocio de las drogas, del petróleo o de la minería! Que por cierto todo en conjunto pertenece a los mismos banqueros. No Palmerolo. Me refiero a los negocios de la irresponsabilidad. Los que nos producen el cáncer, los que matan las reservas de agua, las especies de la flora y la fauna. Los que producen los millones y millones de toneladas de basura no biodegradable en el planeta. Que vamos siguiendo y aumentando y aparentemente no son una pesadilla. No nos asustan. Irresponsabilidad, significa que nos es una respuesta a la realidad que somos. A quienes somos y lo que nos debemos.

Hacés bien en denunciar las pesadillas Palmerolo y no sólo contarlas, sino, enfrentarlas y ponerlas en evidencia para que otros y otras no las sufran abriendo los ojos a tiempo. Que la vida va con el tiempo siendo VIDA o no lo quedará más tiempo.

La vida, además de vivirla, es un asunto de conciencia, de resurrección, como tú dices. Es una actitud mental y espiritual que se expresa en nuestras acciones y que se comparte en las acciones colectivas. Ya que la vida es un bien en común. No sólo es un asunto de vida privada. Esa vida muy en privado, es lo que genera el gran egoísmo humano del que proviene el sufrimiento de la humanidad. Vivir sólo para uno. Egoísmo.

La vida debe de ser salud para ser vida. Y salud, no sólo es la NO enfermedad, es bienestar. Estar bien estando bien todos y todas ¡Salud, dice la gente cuando brinda y alegre se ve a los ojos! ¡Saludos, buen día, que le vaya bien, bendiciones! Se dice frente a frente regalando alegría cuando se saluda de manera sana la gente.

La salud es la vida. La convivencia. La toma de decisiones que nos beneficien y que beneficien a los demás. Salud es la conciencia creativa y critica. ¡Cuidado hacer y crear sin conciencia del bien! Sin ser críticos. Porque dijimos que vida es bienestar. Que es lo contrario al conflicto, al problema, a la tensión. La vida es libertad del bien.

Palmerolo, vivir es un asunto de Soberanía, la de todos. Sí, me vas haciendo entrar en entendederas, mi amigo borrico. Te voy entendiendo, como dices, a señas. Con tu resurrección vas por la soberanía, por la libertad. Nos hablamos, o nos rebuznamos, pero con alegría. Vivamos esta resurrección que la vida es un viaje por la vida, breve, grande si somos bien. Viva la vida.

Tu amigo Poeta.

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Etiquetas: Honduras, Palmerolo, burro, golpe, personajes, resistencia

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