Inclaudicable, llega el semanario VOZ a su 28º Festival

Por J. Manuel Arango C.

Sobreponiéndose a la censura y restricción estatal, el Semanario Voz llega a su 28º Festival, como muestra de que la prensa independiente, revolucionaria y popular, si puede subsistir por su pueblo

 

La Red Independiente de Comunicación Alternativa   CLARIN de Colombia  www.clarindecolombia.info hace llegar un saludo solidario y revolucionadamente Bolivariano al Semanario VOZ,  -la verdad del pueblo- por sus 55º aniversario cumplido el pasado 20 de julio y por su 28º Festival a realizarse el próximo 19 de agosto del 2012 en la Ciudad de Bogotá.

 

Debo iniciar, diciendo, que el Semanario Voz, fue fundado por el Partido Comunista Colombiano; por lo que alguna vez creo, haber escuchado Gilberto Vieira Waith su Secretario General, decirnos en un Congreso del mismo, que este se llamó inicialmente desde el 20 de julio de 1.957   -fundación-, a 1964  -cierre-, fue como “La Voz de la Democracia” y luego de que fuera reabierto cuando el recalcitrante regodo ese del Guillermo Leon Valencia lo cerrara, en ese mismo año, se denominó Voz Proletaria, bajo la Dirección del nunca olvidado Manuel Cepeda Vargas quien junto a su compañera, la ex concejal Yira Castro, en Bogotá y el país Colombia, a la par de la militancia del PCC, lo difundían sin recato alguno ante el temor de la represión, hasta el año 1.994 recién saliamos de la Asamblea Nacional Constituyente, en el que jugó un papel protagónico con los movimientos sociales, políticos y populares, cuando por su renuncia, esta Dirección es asumida por Carlos Lozano Guillen quien hasta nuestros días no ha flaqueado un solo instante, para mantener viva la VOZ como últimamente se le conoce.

 

La Voz de la Democracia, Voz Proletaria o Voz, ha tenido distintos desenvolvimientos también; como distintos actuares de sus voceadores por el país y por el mundo entero, -aunque no lo crean, ha muchos países del mundo llegó-, y considero oportuno que para quienes no lo conocieron  antes; éste era un pliego grande que con sus dobleces daba cuatro paginas, pero lo mas era darle “vida” hacer que el contenido se impregnara en él.

 

Para esas épocas, nada de computadores, ni maquinas de escribir eléctricas, y los que tenían las conocidas rotativas en ofset, -que no se que traducía- eran muy pocos, y si se “atrevían” hacer la impresión, cobraban muy caro; por lo que en la imprenta del Semanario después de la osada labor de los periodistas o corresponsales consiguiendo la noticia; venia lo duro: Imprimirlo. Veía a por ésa época, como en un bastidor igual de grande a la pagina, iban colocando barritas en plomo que equivalían a un carácter  -tarea no de un ratico-, eso era escribir, y cuando venia la corrección de textos, ¡Ay dolor, que no hubiera mucho para corregir!!! Ese bastidor era bastante pesado para llevarlo a donde se amoldaba con la impresión del papel.

 

Pero el peso desminuía enormemente, con el convencimiento, agrado y convicción revolucionaria que cada uno en sus respectivos departamentos le ponían, para que este y a una sola tinta, por fin quedara impreso luego de que la comisión de finanzas se las jugara consiguiendo como financiar el tiraje de dicha edición y su envío hasta los mas apartados rincones del país, porque el régimen nunca financió una pauta, y el sector privado si que menos, subsistiendo entonces con las coticas que cada militante aportaba para su sostenimiento.

 

Colombia era un país de población muy rural y para desgracia del mismo semanario y del Partido, por casi toda la geografía Colombiana, los movimientos insurgentes luego del asesinato del “CHE” Guevara, irrumpieron por todas partes, por lo que distribuirlo, hacer que una empresa de buses, camperos o chalupas lo transportara, era un lío, ya que les tenían prohibido hacerlo, con el argumento de ser el material ideológico para un movimiento guerrillero.

 

A pesar de todo eso, Voz Proletaria o la Voz, o como se le denominaría antes, contaba, con la “vida” infundida por la militancia Comunista que le inyectaba e inyecta todo ese fervor en su difusión, permitiendo que pese a todo tipo de contratiempos, este llegara a sus lectores con el menor retraso posible. 

 

En el sector rural, era admirable ver aquel campesino de tez curtida, y manos encallecidas por laborear la tierra produciendo el pan comer diario, como ante las dificultades para trasladarlo de un lugar a otro, bien por los grupos criminales o por la fuerza publica que estaba como orientada en impedirlo, se las ingeniaba. Unas veces, el periódico en grandes fajos como un bulto de arroz, maíz, o sal para el ganado, pasaba de un pueblito al otro o de vereda en vereda, hasta donde podia, en la “chiva” o bus “escalera”; en otras partes, a lomo de mula, pero la mayoría de partes era fluvial, por lo que ante la carencia de esos yates de hoy, entonces era la “chalupa” que era un palo grueso de cerindo, vaciado su centro de punta a punta, quedando como una canoa, la cual a punta de canalete unas, y otras de remo o palanca eran empujadas por sobre las torrentes aguas o raudos remolinos que parecían llevarse hacia la profundidad todo lo que por alli cruzara; hasta llegar a su destino final.

 

También para su difusión, sobre todo en las ciudades, se convocaban las brigadas que se hacían los domingos, previo a ellas, en las embajadas afines se recopilaba literatura (libros, revistas como la sputnik, folletos, tarjetas), material que se le daba de ñapa a quien comprara el semanario dando como resultado que muy temprano el dia, ya el semanario Voz, había sido vendido, bien puerta a puerta o en ruedos en los parques.

 

Voz Proletaria, fue uno de los primeros periódicos impresos, en usar el tamaño tabloide, siendo mas atractivo, incluso de las clases medias o riquitas que se resolvían adquirirlo, lo hacían porque lo podían doblar rápidamente y esconderlo; haciendo mas fácil su lectura y transporte y ante esta modernización e irse posesionando en el pueblo y los capataces del régimen, ya se le comienza a ver en los quioscos de los pueblos y fondas en las veredas; pudiendo romper con ese estigma hasta el día de hoy que exitosamente en la parte educativa, formadora de ideales revolucionarios; en la laucha contra el imperio americano la corrupción, el paramilitarismo y la falsa democracia, llega a sus 55º aniversario de existencia y a su 28º Festival.

 

Este su 28º Festival, el Semanario Voz, hace su Acto político el día 19 de Agosto del 12, a las 3:00 P.M en el Club de Pensionados del Ferrocarril Cra 62 Nº  18 A – 02 de Bogotá, donde además de la participación de su Director Carlos Lozano Guillen, contará con la presencia de Totó la Momposina entre otros, delegados nacionales e Internacionales.

 

Por la Paz con Justicia Social, Adelante!!!!

Saludo Fraterno, Compañeros Semanario Voz, la Verdad del Pueblo en su 28 Festival

 

 

J. Manuel Arango C.

Director, Editor.

Red Independiente de Comunicación Alternativa       CLARIN de Colombia

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Comentario de Oscar Fernando Márquez Martínez el agosto 16, 2012 a las 6:40am

Felicitaciones a Voz

Ya desde un lejano pueblo de Colombia entre las montañas del eje cafetero en la decada del 80, podía leer muy de vez en cuando este periódico el cual se tenía que conseguir clandestinamente, después lo pude conseguir en mi época de estudiante en la ciudad de Pereira tambien de la misma forma pues a pesar que se podía comprar en el centro de la ciudad en unos pocos quioscos, era mal visto que se comprara y si lo veían a uno leyendolo era para ser tildado de gerrillero (si fuera con los terminos de ahora: Terrorista), ahora es posible conseguirlo a través de la red internet que aunque no tiene una pagina desarrollada como otros medios modernos, si tiene un acceso para verlo en formato PDF, ahora que el internet ha llegado hasta mi poblado puedo de nuevo leer este gran periódico.