El pasado 18 de noviembre de 2011, nos reunimos en la Casa del ALBA un grupo de jóvenes estudiantes de más de 15 países, activistas sociales,  y alguno curiosos y curiosas atraídos por la polémica frase “Luchar para aprender, aprender para luchar”. Nos convocaba el grupo  pluricultural que integra el Observatorio Latinoamericano de Geopolítica de La Habana.

     Bajo la premisa “todas las palabras compartidas” nació este manifiesto, fruto del consenso de todos a una sola voz. La juventud latinoamericana nuevamente responde. La Libertad no se pide, se arrebata.

 

"Manifiesto por una Educación Emancipadora"

     Los jóvenes y estudiantes del mundo hemos sido históricamente rebeldes. Un espíritu irreducible nos ha conducido siempre a preguntarnos el mundo y su realidad, cuestionar las normas sociales establecidas, las conductas legitimadas, las concepciones del bien y el mal y las ideologías hegemónicas.

    En épocas de dominación y opresión exacerbadas hemos sabido rebelarnos contra la injusticia, convertir el conocimiento en arma, cargar el fusil junto con los libros, enfrentar el miedo a la persecución, la cárcel y la tortura, derramar la sangre y entregar la vida por una causa justa.

    En el contexto actual, las sociedades de América Latina y el mundo continúan convocándonos a luchar. La injusticia continúa entronizada en demasiadas partes como para dormir tranquilas y tranquilos en las noches y permanecer indiferentes.

    En países como Puerto Rico, Chile, Colombia, España, Italia, Grecia y Reino Unido, miles de jóvenes se han arrojado a las calles para luchar por el acceso gratuito de todos a una Educación digna, y en contra de los sistemas políticos que subyugan a mujeres y hombres privándoles del derecho a la enseñanza. Condenan la mercantilización de los conocimientos creados y acumulados por la humanidad y exigen que el saber sea patrimonio universal.

    Solidarizados e identificados con el movimiento estudiantil global, los jóvenes cubanos, latinoamericanos y europeos reunidos hoy en la Jornada por una Educación Emancipadora, manifestamos que hacemos nuestras las causas que defienden los estudiantes y por las cuales arriesgan sus vidas, porque consideramos que la privatización de la Educación significa coartar la libertad y dignidad humanas y sustentar la dominación mediante la ignorancia.   

    José Martí, refiriéndose a esta cuestión, sentenció que “ser culto es el único modo de ser libre”, refiriéndose a una cultura universal y original al mismo tiempo. Proclamaba que no había batalla entre civilización y barbarie sino entre la falsa erudición y la naturaleza, entre los letrados artificiales y los hombres naturales.

    En el caso de América Latina, nuestro desafío histórico es descolonizar el pensamiento y las culturas para construir saberes emancipatorios. En este sentido, las universidades y otros centros de enseñanza desempeñan un rol decisivo, pues deben contribuir a la formación de los sujetos transformadores y participar de manera articulada en las luchas y movimientos sociales.

    A pesar de que múltiples han sido los criterios y posiciones expresadas en este encuentro, exponemos a continuación las ideas centrales del debate logrado: 

 -Es necesario estudiar la historia de América Latina tanto desde la mirada de los colonizadores como de los colonizados, para entender el desafío de descolonizar nuestros pensamientos, sentimientos, sentidos, actitudes y prácticas.

 -La descolonización de la vida es esencial para formar el hombre nuevo del siglo XXI, que no solo afronte la realidad más críticamente sino que también construya el porvenir.

 -La Educación tiene una función trascendental en la liberación de las personas. Podemos ser dominados a través de ella o emanciparnos si aprendemos a pensar por nosotros mismos.

 -La Educación no es una mercancía sino un derecho, por tanto, no puede venderse ni comprarse. Cuando a un pueblo se le usurpan sus derechos, se les usurpa la libertad. Y la libertad no se pide, se arrebata.

 -Para que la Educación sea liberadora es fundamental cambiar el sistema capitalista basado en la dominación por un sistema justo, inclusivo y diverso, que respete la dignidad humana y libere.

 -La Educación Latinoamericana debe ser auténtica y representativa de las culturas heterogéneas que nos conforman.   

 -La Educación no comienza ni termina en las aulas, no se limita a los centros de enseñanza. Ocurre en todos los espacios de las relaciones sociales. Los estudiantes no concluimos nuestra lucha cuando culminamos los estudios, comenzamos otra nueva.

 -El estudio no debe ser mecanismo de ascenso socioeconómico, ni credencial para entrar al mercado laboral, sino que debe estar en función de la transformación de la sociedad y sus necesidades.

 -No podemos reproducir las lógicas capitalistas en la enseñanza ni en ningún otro espacio.

 -No se trata de un simple cambio curricular. Las bases de construcción de los saberes y cosmovisiones es importante cuestionarlas todo el tiempo. Se trata de romper las bases epistemológicas para crear nuevos contenidos y maneras de interpretar, explicar, vivir y cambiar el mundo.

 -La teoría no puede estar desvinculada de la realidad y los centros de estudios no pueden estar lejos de la comunidad.

 -La Educación Popular significa una apuesta a una sociedad participativa, inclusiva y emancipada, que se construya con todos y para todos desde las prácticas cotidianas. 

 -Las experiencias de las luchas estudiantiles de la región latinoamericana y el mundo muestran que la lucha es de todos y no de unos pocos. Estudiantes, profesores, trabajadores, padres, artistas, pueblos originarios, intelectuales y otros, necesitamos articularnos.

 -Los movimientos estudiantiles debemos conocernos, integrarnos y sensibilizarnos con las luchas de todos los estudiantes del mundo.

 -Los desafíos, horizontes, roles, historias y contextos son distintos en cada país, pero todos somos, más que jóvenes y estudiantes, seres humanos levantados contra la injusticia y motivados por un sueño que se exige realidad.  

 

Luchar para aprender, aprender para luchar.

 

 Manifiesto redactado, leído y aprobado el 18 de noviembre de 2011, en la Casa del ALBA, Plaza de la Revolución, La Habana, Cuba.

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Etiquetas: derechos, educación, emancipadora, estudiantes, estudiantil, estudiantiles, juventud, latinoamericana, liberación, movimiento, Más...popular

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