la derecha de siempre, la izquierda de momentos

Desde que el hombre es hombre, en todo tipo de civilizaciones, hay una parte de la sociedad que se sitúa como parte del status quo y cree que lo ya existente es el orden natural de las cosas.

En contraposición, existen otro tipo de personas que creen, o estamos convencidos, que todo es mejorable y que un mundo mejor es posible.
Yo creo que esta idea así expresada no necesita de mucha documentación para ser expuesta ni que haya mucho más que razonar para ser entendible y justificada.
Si se es imparcial se saca como conclusión lógica que unos representan a la derecha conservadora que como su nombre indica prefieren conservar los valores que hay y otros que son como la izquierda progresista que cree en la evolución de las cosas y que otro mundo es posible, aunque con el grave error de creer que un nuevo mundo es posible con el actual sistema capitalista...muy grave ERRRROOOOR, y asi les va.

Es como poner como términos antagónicos juventud y madurez, dando a entender que los primeros critican el orden establecido y los segundos lo defienden por tenerlo ya asumido. No creo que haya que hacer una tesis para argumentar estas simplezas.  

La derecha como teoría política no existe porque no defiende ideas sino intereses
y para conseguir sus fines se apropia de la parte más visceral y radical del pueblo
alimentando así su odio a lo diferente y metiendo el miedo en el cuerpo ante cualquier tipo de cambio.

La derecha no sopesa si esto es bueno o esto es malo. Le es indiferente.
Si consiguen el poder saben que se saltaran las leyes a su antojo. ¿Para qué evaluarlas, medirlas o cambiarlas?
Su idea de las cosas es más sencilla.
No a todo a cambio mientras de forma subliminal y entrelíneas te dicen:
Yo arriba y los demás, abajo. Yo mando y tu obedeces. Yo opino y tú asientes.
Todo esto sin rechistar y con una sonrisa de lado a lado.
Si no, atente a las consecuencias.

La derecha o los conservadores a lo largo de la historia se han mostrado siempre igual. Sin ideas ni principios.
Tan solo se les oye decir que reinará el caos y la inmoralidad si la cosa cambia.
Apelan al miedo para que todo siga igual y así, poder seguir manteniendo su estatus y privilegios.

Así ha sido y será,de momento, siempre,
en la época de los faraones, con el faraón,
en la de los romanos, con el emperador,
en la de las monarquías con el rey
y cuando llegó la democracia ellos son más demócratas que nadie.

Defendieron la esclavitud y ahora son abanderados de la libertad.

Combatieron por mantener la servidumbre y ahora son los adalides de los trabajadores,

Ocultaron en un rincón a la mujer y ahora son los baluartes de la igualdad,

Persiguieron y marginaron a tantos por ser diferentes, a la vez que promovían las virtudes de la castidad y ahora parece que son ellos los que han inventado la libertad sexual.

Todos estos y muchos más derechos se han conseguido, arrebatándoselos a estos señores a costa de sangre, sudor y lágrimas, mientras ellos, saltándose alegremente a la torera todo,
se pasaban por el arco el triunfo, toda su parafernalia cirquense que hacían tragar con mentiras a los demás.

Tal es su hipocresía y desfachatez, que si la cosa cambia, ellos se convierten de un día para otro en los abanderados de la revolución.
El caso es seguir en el poder a costa de lo que sea.

Desde el principio de los tiempos, pero de muy principios, la izquierda siempre ha creído en casi lo mismo. Siempre ha defendido lo mismo, aunque en muchas ocasiones no lo hiciera con el convencimiento ideológico y moral y si con el interesado, que es lo que han estado haciendo todos éstos años, sufragando las estupideces de la derecha con sus posturas y posiciones análogas en muchas ocasiones a ésta misma.

La justicia social, la igualdad ante la ley, en el reparto equitativo de la riqueza, en los derechos de las minorías, en la igualdad de la mujer, en los derechos humanos y que el poder soberano reside en el pueblo.

La derecha, no. No solo no ha creido en todo esto, sino que lo ha combatido y los combatirá siempre.
Solo los acepta, a toro pasado,y cuando son impuestos por las urnas o las armas.

La derecha, como digo, es la abanderada de la desfachatez y la hipocresía
y junto con la iglesia, a la que se parece por su forma de actuar,
tiene un pasado de injusticia, intransigencia y siempre, manchado de sangre. 

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