Generación Chacarillas: 30 años de una larga noche oscura, VER LISTA DE LOS 77 " ELEGIDOS "

Publicado por Editores el 10 de Julio de 2007 en la sección Columnas de la RepublicaPor Equipo DLR

 

Para muchos de los que hoy rodeamos la treintena, lo que ocurrió en Chacarillas la noche del 9 de julio de 1977 -hoy se cumplen exactamente treinta años- no pasa de ser un relato más, con algunos ribetes ridículos y otros macabros, en medio de todo el horror de esa época (tan cercana y tan lejana en nuestras historias personales y colectivas).

 

Muchos hemos ido reconstruyendo la memoria de esos pasajes a lo largo de toda una Transición, con imágenes fugaces, agarradas a la pasada en algún noticiero o en algún que otro libro o revista.

 

Otros estarán, quizás por primera vez, haciendo un raconto del evento, gracias a algunos “gestos” de los medios de comunicación que en esa época actuaron como portavoces oficiales del “mensaje” de

Piñera de lo más orgulloso... hoy por hoy niega ser pinochetista.

 

Chacarillas (por algo tienen los archivos). Hemos visto algunas imágenes en TVN la semana pasada y en un reportaje de Claudio Fariña que mostró a varios “consagrados” de la TV que formaron parte de los 77 elegidos para representar a los Héroes de la Concepción en uno de los ritos públicos más fascistas de nuestra historia reciente. Y el apelativo no es casual: los números cabalísticos, la capa del festejado, las antorchas, los estandartes y las referencias a la renovación (en medio de la continuidad forzada por las armas) se pueden ver en los videos de actos Nazis o en eventos Fascistas italianos con Mussolini a la cabeza.

 

Seguramente durante esta semana seguirán las remembranzas, explicaciones, evasivas y denuncias públicas acerca del “relanzamiento” del régimen militar. Será cosa de mirar las reacciones a la columna de Carlos Peña en Reportajes de El Mercurio de ayer (sí, El Mercurio… ese mismo), que hace una justa cuenta de lo que implica, hoy por hoy, haber participado en aquel evento, tanto en términos civiles como políticos.

 

Más allá de los detalles que puedan agregárse a este hecho histórico, su carga simbólica, los personajes involucrados, su diseño y repercusiones, lo hacen un buen referente: sirve para mirar cómo y cuándo el Ejército, la derecha tradicional, el gremialismo, los empresarios, una proto-farándula oportunista y los despistados de siempre, se unieron para moldear un país que desde entonces no volvió a ser el mismo y que aún tratamos de entender.

Las imágenes en blanco y negro -con una factura muy parecida a la que por esos mismos años mostraba en Chile el teleteatro de horror de la BBC “Sombras Tenebrosas”- presentan a un gris Pinochet en la cima del Cerro Chacarillas, gesticulando sobre el podio, saliendo de la penumbra, iluminado por las antorchas encendidas enarboladas por 77 “jóvenes” (algunos en ese tiempo ya lo eran sólo de espíritu). El efecto tétrico que la escena provocó y aún provoca, es el resultado de toda una estrategia política del régimen, que buscaba lograr justamente lo contrario, es decir, hacer “atractiva” la figura de Pinochet, establecer una red de “liderazgos” que contribuyeran a ello y, con eso, darle alguna consistencia y proyección a un régimen que, a través de la Junta de Gobierno, estaba dando “palos de ciego” desde 1973 en el plano económico y social, y que necesitaba urgentemente un nuevo giro.

 

Ni la idea de un “Frente Amplio” presentado como “apolítico” para apoyar a un dictador, ni la de apuntalarlo con “rostros” y “campeones” del momento, son nuevas en Chile ni el mundo. Lo únicoinédito de este acto político-mediático es, quizás, la manera tan particular de presentarlo, reflejo inequívoco de las manos y cabezas que tuvieron que juntarse para darle “carne” y “fuego”. Debió haber sido al menos gracioso presenciar una reunión entre Enrique Campos Menéndez, Miguel Kast, Jaime Guzmán y los uniformados a cargo de la logística para el acto (probablemente la mejor muestra de diversidad posible de encontrar por esos años).

 

Tampoco fue la primera vez, ni la última, en que el poder busca perpetuarse a través de “semilleros”, o grupos de “elegidos”, concepto que en este caso aportó la experiencia del gremialismo y se perpetúa hasta nuestros días en un sinnúmero de movimientos, con algunas mutaciones hacia el “voluntariado social” -como los antiguos “Gente Nueva”-, o la re-generación de redes de “Jóvenes Líderes” en la misma elite de siempre.

 

Pero no se trata de suponer que esto es una singularidad surgida de la maldad dictatorial: no sólo los gremialistas, su entorno y los asesores de contenido de la Dictadura han utilizado y abusado del recurso “semillero”. En las coloridas y asesoradas filas concertacionistas también se estila, a lo mejor de manera más sobria y con un poco más de “onda”, la conformación de redes y líderes herederos de un legado, como base de respaldo para un líder mayor. Así fue toda la ola “Lagos Contigo”, sus “rostros” y las ramificaciones menos conocidas hacia los seminarios de “Jóvenes Líderes Progresistas” organizados por las Fundaciones Ebert y Chile 21, y otros grupos ensayados en las campañas de Lagos y Bachellet, muchos de los cuales pasaron por los míticos coaching del ahora Senador Fernando Flores (grupos a los que, por lo de más, pertenecieron algunos miembros de DLR). ¿Será pecado sentirse parte de un grupo selecto, con posibilidades de incidir en distintos ámbitos del quehacer nacional, que se vincula con el poder y que, sobre la marcha, es instrumentalizado por éste? Probablemente no, sin embargo, muchos de los que participaron en Chacarillas hoy preferirían no haber estado y no tener que estar dando explicaciones. Y no es por nada.

 

Es porque -mea culpa de por medio- asistir a seminarios de “Líderes” (progresistas o de los otros), es tremendamente diferente a hacer lo que los “jóvenes patriotas” de esa oscura noche del 77 hicieron frente al general, portando antorchas para hacer durar su aún más oscura noche en el poder. Los planos éticos, políticos y contextuales son diametralmente distintos: una cosa es enrolarse en una campaña política en democracia y aspirar como nuevo rostro a “pingo” de algún dirigente, y otra aceptar convertirse en símbolo de una “refundación” de carácter fascita, de un régimen que buscaba perpetuarse en el poder a través de un remedo de democracia, edificada sobre los cadáveres de sus “enemigos”.

 

Por eso es inaceptable que J. A. Coloma, Senador de la República, representante de un partido que se autodenomina Demócrata (así, con mayúscula), treinta años después y sabiendo todo lo que se sabe, no muestre una pizca de arrepentimiento y diga con la cara llena de sonrisa que Chacarillas “[…] mirándolo hoy día creo que fue un aporte súper interesante de un sector de jóvenes para tratar de consolidar la democracia y dar un itinerario al país. Creo que eso es valioso […]”. Ser aval de un régimen que cometía horrores que todo el país conocía o suponía fundadamente, no es ni por cerca consolidar la democracia. Pero sí es trazar un itinerario… y ya sabemos lo que dicho itinerario costó en vidas, angustias y sufrimiento.

 

 

Por eso la excusa esgrimida por un entrevistado en TVN, de que que ser llamado por un “Presidente” con “gran apoyo ciudadano” era “un honor” que no se podía rechazar, es nada más que mala retórica.

 

Los muertos siempre vuelven, y la memoria es porfiada. Aún con Pinochet muerto, la generación Chacarillas arrastra un pesado lastre. Algunos callan y puede que incluso se sonrojen. Otros hacen carambolas discursivas para finalmente no decir nada. Agunos, como Coloma, no aprenden ni se arrepienten.

 

Las imágenes de las antorchas y Pinochet saludando jóvenes son de La Nación. Las del discurso y Pinochet con Coloma son de una nota de El Mercurio del domingo)

 

LISTADO DE LOS ELEGIDOS

Listado Chacarillas

Entidad convocante: Frente Juvenil por la Unidad NacionalListado El Mercurio 9 de julio de 1977

 

Esta es la lista de los y las jóvenes que harían la “representación simbólica de la juventud chilena en su compromiso permanente con la tradición y los valores fundamentales del país”. (el mercurio , 9 de julio de 1977).

 

1 Jaime Alcalde

2 Gustavo Alcalde

3 Francisca Aldunate

4 Carlos Alegría

5 Gustavo Alessandri

6 Michelle Astaburuaga

7 Ignacio Astete

8 Flor Ayala

9 Herminio Barra

10 Fernando Barros

11 Francisco Bartolucci

12 Carlos Bombal

13 Jaime Bretti

14 Mario Cerda

15 Andrés Chadwick

16 Jorge Claude

17 Juan Antonio Coloma

18 David Contreras

19 Patricio Cordero

20 Luis Cordero

21 Mario Dalbosco

22 María de Luigi

23 Jaime Del Valle

24 Luis Alberto Echeñique

25 Jorge Escárate

26 Patricia Espejo

27 Roberto Espinoza

28 María Olga Fernández

29 José Alfredo Fuentes

30 Leonardo García

31 Hans Gildemeister

32 María Graciela Gómez

33 Ricardo Herrera

34 Manuel Félix Herrera

35 Ignacio Irarrázabal

36 Milenko Ivankivic

37 Cristián Jara

38 Cristián Larroulet

39 Joaquín Lavín

40 Coco Legrand

41 Enrique López

42 Luis López

43 Julio López Blanco

44 Rodrigo Martino

45 Manfredo Mayo

l46 Oscar Medina

47 Patricio Melero

48 Roberto Meza

49 Jorge Mitaraki

50 Fernando Molina

51 Juan Carlos Montenegro

52 Juan Esteban Montero

53 Sergio Montes

54 Patricio Muñoz

55 Hernán Olguín

56 Fernando Pau

57 Gonzalo Pérez

58 Sebastián Pérez

59 Nelson Pizarro

60 Claudio Sánchez

61 Jaime Sánchez

62 Nelson Sanhueza

63 Andrés Santa Cruz

64 Max Santelices

65 Peter Schuller

66 Marieta Sepúlveda

67 Cristóbal Silva

68 Fernando Embcke

69 Jorge Socías

70 Verónica Sommers

71 Francisca Soto

72 Roberto Viking Valdés

73 Cristián Varela

74 Aníbal Vial

75 Antonio Vodanovic

76 Juan Carlos Yakcic

77 Martín Zamora

 

Fuente: http://blog.delarepublica.cl/2007/07/10/generacion-chacarillas30-an...

 

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Comentario

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Comentario de Felipe Henríquez Ordenes el marzo 19, 2011 a las 9:50pm

Qué asco por favor ¡!Pero estos animales no estaban extintos? digo, porque era común que estos animales caminaran junto a los cauces de agua y dejaran sus pisadas marcadas en el barro, quizás por ahí se descubren algunas de sus huellas, pero sí eran verdaderos troles, una especie de estereotipo con patas.

Ahora bien, siempre he creído que el imbécil no nace, sino que se hace, con el paso del tiempo, las frustraciones propias, los deseos sin alcanzar, la envidia, el miedo a los demás.... pueden llevar a una persona normal a convertirse en un completo imbécil, así como de esta lista de 77 animalejos, fueron todos unos expertos.

Hace mucho tiempo que no escuchaba este tema de los Chacarillas.En fin, supongo que el arrepentimiento tocó tardíamente la puerta de varios enlistados más arriba.


Bueno, para complementar un poco la nota, dejo el Discurso de Chacarillas -que no fue escrito por Pinochet obviamente porque él era un trol ignorante como para hacerlo él- que le dió el tirano a esta "gente".

http://es.wikisource.org/wiki/Discurso_de_Chacarillas