Especial para Cubadebate

13 OCTUBRE 2003

Foto tomada por Alicia Zamora en la casa del diplomático norteamericano Gonzalo Gallegos, mientras James Cason conversaba con dos supuestos periodistas independientes: Aleida Godínez (Agente Vilma) y Manuel David Orrio (Agente Miguel)


Su Casa Editorial radica en la residencia oficial del Jefe de la Sección de Intereses de Norteamérica o en su lujoso  recinto de la habanera barriada del Vedado en esta capital, conocida por Sección de Intereses de Norteamérica, SINA.  Su inquilino principal cambia de nombre,  generalmente cada tres años, de acuerdo a la decisión del Departamento de Estado que  obedece siempre a la voluntad del Presidente de los Estados Unidos.


No importa si el apellido es Sullivan, Kosak, Hudelston o Cason. Lo cierto es que su “línea editorial” es una sola: hablar mal de la Revolución Cubana y de los que la defienden. Para ellos no es necesario comentar sobre un espectáculo cultural relevante, ni sobre un Festival de Ballet, o tan siquiera del azote de un huracán. Mucho menos de los cientos de medallas que obtienen los deportistas cubanos en la arena internacional. Esos importantes hechos sociales los minimizan para hacerlos  pasar inadvertidos.


Ni  uno solo de sus escritos, pues no se cómo calificarlo de acuerdo a las reglas del periodismo, se refiere a  la reparación de las escuelas primarias, a los ingentes esfuerzos que realiza la Revolución porque cada niño tenga acceso debido a la educación y por supuesto, con toda la tecnología que esto acarrea: computadoras, televisores, vídeos, y maestros y profesores muy bien preparados.


Los “Independientes”, porque van contra la Revolución, y son así calificados por la mafia contrarrevolucionaria de Miami, y por los que desde Europa pretenden crear un boomerán en Cuba, reciben “generosas donaciones” por su incondicional apoyo a quienes desde la otra acera, les envían - si se ponen de suerte todos los meses - vía Western Union,  TRAN$CARD o de la mano de algún emisario personal del imperio, los tan codiciados dólares que les permita, por supuesto, vivir por encima de un verdadero profesional del periodismo o de un trabajador común. Algunos hasta se permiten el lujo de tener cuentas bancarias en Miami y de recibir de vez en cuando un premio a su “valiente desafío al régimen”, como lo califica esta pléyade de mafiosos pro batistianos, enfermos de odio.


Los hay que responden   a publicaciones tales como Carta de Cuba, Cuba Free Press, Cubanet, Lux Info Press, y otras, que utilizan el dinero, constante y sonante  de la Agencia Internacional para el  Desarrollo y la NED (National Endowment for Democracy.
Para justificar su profesión putativa, la Agencia para el Desarrollo (USAID), asignó en el año 2002,  622 000 dólares para su entrenamiento, cifra que creció para el presente año,  además de donaciones particulares, que juntos suman alrededor de 2 millones de dólares.


Una  pequeña parte de este dinero, se destina a enviar ” profesores” a celebrar encuentros-seminarios, que de acuerdo a la política que ha seguido el Gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, se realizan en las residencias de los funcionarios acreditados en Cuba. Estos profesores, enseñan a sus alumnos a mejorar su escritura en aras de publicar sus trabajos en periódicos de la ultraderecha  latinoamericana. Y ampliar el espectro político de un periodismo Made in USA.


Entre pillos anda el juego


La Agencia CUBANET, liderada por la cubano americana Rosa Berret, comenzó su trabajo haciendo llamadas a Cuba desde un teléfono colgado en la pared de la cocina de su pequeño apartamento en el SW de Miami. Pero gracias al interés de la USAID por “dar voz a los periodistas independientes dentro de Cuba”, el incipiente negocio creció con celeridad. Se mudó a una confortable casa y adquirió el auto del año. Pronto abrió sus oficinas,  empleó a otros y se dedicó a solicitar donaciones de los lectores estadounidenses, que nada tenía que ver con la asignación federal.


Así las cosas; comenzó a prosperar en nombre de la “democracia” un jugoso negocio en el que muchos han salido beneficiados.Pero como cualquiera se auto titulaba “periodista independiente”, amén de tener solamente un noveno grado aprobado y un marcado interés por cumplir con la línea editorial, CUBANET tuvo que hacer “sus regulaciones”, a más de la que ya había hecho.


Es así como el 20 de  septiembre de 2002, envía a sus principales periodistas en Cuba por vía FAX, un documento que entre otras cosas decía: “……el creciente y alarmante deterioro de la calidad de la  mayoría de los trabajos recibidos en CUBANET, hizo necesario una nueva reunión de la Junta Editorial, para su evolución e intercambio de opiniones……”, … ” paradójicamente, trabajos recibidos desde La Habana, y de periodistas con más experiencia,  no se pueden publicar y los que se han publicado en los últimos meses con el fin de no afectarlos económicamente, ha generado comentarios desfavorables por parte de lectores y amigos de CUBANET. El material se puede catalogar de repetitivo, sin creatividad y militante. Lectores y editores coinciden en que la mayoría de los trabajos constituyen comentarios retóricos, muchos de estos editorializan los hechos en una profesión de fe anticastrista que poco tiene que ver con el periodismo profesional…  “solamente recibimos esporádicamente notas de la constitución de alguna Biblioteca Independiente, pero no se informa nada sobre las actividades culturales que se llevan a cabo”… “sabemos, pero no nuestros lectores, que existe un movimiento de cooperativas agrícolas independientes, qué está ocurriendo en la economía informal, los cuentapropistas si es que existen todavía, los pescadores. No es secreto que CUBANET necesita donaciones para pagar las llamadas directas desde Cuba, pues las subvenciones que recibimos no cubre la ayuda a los periodistas ni los gastos operativos. El descenso en la calidad de los trabajos ha traído, como es de esperar, enfriamiento en el entusiasmo y por ende un descenso en sus donaciones.”… “es necesario que exista más comunicación entre los periodistas, eso ayudaría extraordinariamente al trabajo.”… “se encargarán artículos investigativos, que serán priorizados, al menos que se reciba alguno que aporte información sustancial”… “la economía nacional, una sección dedicada al análisis económico, el desarrollo o retroceso de la economía en Cuba, la agricultura, educación, salud, ecología, humor, problemas y soluciones, historia, sindicales, fotorreportajes (para los que posean cámaras y medios para enviar fotos con rapidez). Se publicarán solamente las opiniones que aporten temas de interés periodístico.”


Este  documento de CUBANET habla por sí mismo y deja bien probado que   lo que escriben estos supuestos “periodistas”, poco tiene que ver con el periodismo profesional,  y esto lo afirma quien les paga.


Estos trabajadores de las letras mercenarias, son los mismos que se reunieron el 17 de septiembre de 2002 con el Sr. J. Cason, para contarle sus hazañas periodísticas y presentarse ante el nuevo amo y por sobre todas las cosas, pedirle más apoyo material y financiero. Los mismos que se repletan el estómago en su residencia y luego son obligados a recoger del piso una jaba con un radiecito y un casette VHS de la Universidad Internacional de la Florida ( FIU) para enseñarlos “cómo ser más creativos”. Éstos son los mismos, que traicionando al pueblo de Cuba, se  pusieron, por un puñado de dólares, al servicio del imperialismo yanqui, Los mismos, que de la manera más desvergonzada y utilizando el día de la prensa cubana como colofón, se fueron a prodigarle cuentas al amo en su propia madriguera,  mientras éste ratificaba su disposición de colaborar y apoyarlos.


Ellos,  no son, ni lo uno, ni lo otro ,ellos son mercenarios, pobre y podrida mercancía  barata. En tanto,  nosotros, los verdaderos independientes, continuamos alzando la voz para denunciar esa cruel política que fundada en el odio y el dinero , busca, con toda la fuerza y a cualquier precio,  el deterioro de este sueño social tan justo, que se llama revolución. Ellos desconocen, como afirmara nuestro José Martí, que “El que vive de la infamia o la codea en paz, es un infame. Abstenerse de ella no basta: se ha de pelear contra ella. Ver en calma  un crimen es cometerlo”.
 
*Aleida Godínez, una de las agentes de la seguridad cubana que penetró los grupúsculos mercenarios en Cuba financiados por el Gobierno de los Estados Unidos. Llegó a ser persona de confianza de una de las más connotadas cabecillas contrarrevolucionarias.

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Etiquetas: Cason, cuba, disidentes, estados, independientes, mercenarios, periodistas, unidos

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