El proyecto petrolero de Cuba que le quita el sueño a EE.UU.



El proyecto petrolero de Cuba que le quita el sueño a
EE.UU.



BBC




Antes de que acabe este año, una
plataforma petrolera de fabricación china, Scarabeo 9, llegará a aguas cubanas
para perforar una serie de pozos exploratorios.

Una amplia gama de
compañías petroleras internacionales (de España, Noruega, Rusia, India, Vietnam,
Malasia, Canadá, Angola, Venezuela y China) están haciendo fila para alquilar
las instalaciones y ponerse a buscar los considerables depósitos petroleros que
se cree que hay en la zona.

Pero en esa larga lista de países no está
Estados Unidos.

"Perforaremos varios pozos el próximo año y estoy seguro
de que haremos descubrimientos. El problema no es si hay petróleo, el problema
es cuándo empezaremos a extraerlo", sostiene Rafael Tenreiro, director de
Exploración y Producción de la industria petrolera estatal cubana
Cupet.

La compañía petrolera Repsol será la primera en comenzar las
perforaciones, con un pozo exploratorio en aguas muy profundas a sólo 80
kilómetros de la costa de Florida.

Prepararse para un eventual derrame


Estos movimientos han hecho sonar todas las alarmas en Estados
Unidos porque, si hubiera un accidente, las corrientes marinas trasladarían el
crudo derramado a las playas de Florida y al Parque Nacional de los
Everglades.

Y con el embargo a Cuba vigente, ni las compañías
estadounidenses ni la Guardia Costera podrían ofrecer ayuda ni proveer de los
equipos y productos necesarios para actuar en caso de derrame.

En ese
caso, los cubanos tendrían que recurrir a otros países como Noruega, el Reino
Unido o Brasil.

"Si ocurriese un desastre estaríamos hablando de un
tiempo de reacción para conseguir los equipos de entre cuatro y seis semanas,
frente a las entre 36 y 48 horas (si la ayuda proviene de EE.UU.). Esto es un
obstáculo importante", advirtió Lee Hunt, el principal ejecutivo de la
Asociación de Excavación Petrolera, con sede en Texas.

Hunt formó parte
del equipo de expertos de la industria petrolera y de organizaciones ecologistas
a los que el gobierno de Barack Obama autorizó para viajar a Cuba para discutir
asuntos de seguridad con las autoridades de La Habana.

¿Suavizar el
embargo?


A la cabeza del grupo estaba William Reilly, exdirigente
del la Agencia de Protección Medioambiental de EE.UU. y coautor del informe
gubernamental del derrame del Golfo de México del año pasado.

En aquel
viaje, a Reilly le impresionó la conciencia de Cuba de los posibles riesgos y el
conocimiento que tenían en la isla de las últimas medidas de seguridad
internacionales.

El accidente de la plataforma petrolera Deepwater
Horizon en las costas de Luisiana murieron once trabajadores y cinco millones de
barriles de crudo se extendieron por el Golfo de México, lo que le convirtió en
el mayor desastre medioambiental de esa zona. En aquel caso, se tardaron más de
85 días para sellar el derrame que se produjo a más de 1.600 metros bajo la
superficie. El Scarabeo 9 hará las perforaciones en aguas más
profundas.

Después de visitar La Habana, William Reilly aseguró que las
autoridades cubanas se toman en serio la seguridad y son conscientes de las
mejores prácticas internacionales en ese ámbito pero que les falta
experiencia.

Para él, Estados Unidos debería colaborar con Cuba en
aspectos de seguridad y debería suavizar el embargo para permitir actuar a las
compañías estadounidenses en caso de emergencia.

"Está profundamente en
los intereses de EE.UU. preparar a los cubanos de la mejor manera posible para
asegurar que estamos protegidos en caso de derrame. Necesitamos que sea seguro",
afirmó.

Esa opinión no la comparte el poderoso grupo de cabildeo
cubano-estadounidense de Florida y con las elecciones presidenciales de 2012 a
la vuelta de la esquina, este tema le pone a Barack Obama en una difícil
posición.

Beneficios petroleros

Los grupos anticastristas
quieren que Washington tome cartas en el asunto para frenar la exploración
petrolera y no sólo por motivos de seguridad.

Si se confirma que Cuba
tiene grandes reservas de crudo, la isla podría ser financieramente
independiente por primera vez desde la revolución de 1959.

Durante más de
medio siglo, el país ha dependido ampliamente de sus aliados ideológicos.
Primero, tuvo la ayuda de la Unión Soviética, después de Venezuela y, en menor
medida, de China.

Hasta ahora, la isla había producido algo de petróleo
de pequeños depósitos en la costa.

En el recorrido entre La Habana y el
destino playero de Varadero, los turistas pueden ver durante algunos kilómetros
máquinas de bombeo de petróleo e incluso alguna máquina perforadora china o
canadiense.

Actualmente, Cuba produce unos 53.000 barriles de crudo
diarios pero todavía importa unos 100.000 barriles, principalmente de
Venezuela.

Pero sus aguas territoriales están en el mismo estrato
geológico que territorios ricos en petróleo como México y el Golfo de México en
Estados Unidos.

La peor pesadilla de los anticastristas


Los cálculos de cuánto crudo hay en las aguas territoriales cubanas
varían.

Un clic estudio
del Servicio Geológico de Estados Unidos sugiere que hay 4.600 millones de
barrilles, una cifra que Cuba sube a 20.000 millones.

Pero incluso las
previsiones más conservadoras sitúan a Cuba como un exportador neto de petróleo.
Un gran descubrimiento le daría al país incalculables riquezas.

Y eso es
una de las peores pesadillas del cabildeo anticastrista de Estados
Unidos.

"El régimen cubano en decadencia busca desesperadamente un
salvavidas económico y parece haber hallado un socio gustoso en Repsol", dijo
recientemente en un comunicado la congresista republicana de origen cubano y
presidenta del influyente Comité de Asuntos Exteriores, Ileana
Ros-Lehtinen.

La congresista de Florida y un grupo de otros 33
legisladores tanto demócratas como republicanos, escribieron una carta a la
compañía española para advertirle de que ese proyecto podría suponerle "demandas
criminales y civiles en tribunales estadounidenses".

Repsol respondió
diciendo que sus perforaciones exploratorias cumplen con la legislación
estadounidense vigente incluido el embargo, así como con las regulaciones de
seguridad.

También aceptó que las autoridades estadounidenses lleven a
cabo una inspección de seguridad de la plataforma china antes de que entre en
aguas cubanas.

El principio de un largo debate

El equipo
se ensambló en Singapur y tiene una pieza estadounidense, una válvula que
previene de explosiones, ya que el embargo permite un 10% de tecnología de ese
país. Precisamente, esa pieza fue la que falló en el accidente del Golfo de
México.

Para Lee Hunt, el Scarabeo 9 es el último modelo de plataforma de
perforación y hay seis plataformas similares construidas por la misma compañía
operando actualmente en aguas estadounidenses.

Por el momento, la
preocupación medioambiental parece estar teniendo prioridad respecto a la
política y el gobierno estadounidense aceptará la oferta de Repsol de
inspeccionar Scarabeo 9.

Además, EE.UU. ha otorgado licencias a algunas
compañías para entrar en aguas cubanas y ayudar en caso de que se produzca un
derrame.

Pero la "pelea" no ha hecho más que empezar y mientras los
ambientalistas están pidiendo que haya mayor cooperación, los grupos
cubanoestadounidenses están buscando la forma de poner obstáculos legales al
negocio.

Fuente: BBC, La Habana

http://rebelion.org/noticia.php?id=139739

Vistas: 21

Comentario

¡Tienes que ser miembro de Blogueros y Corresponsales de la Revolución para agregar comentarios!

Únete a Blogueros y Corresponsales de la Revolución