El próximo fracaso del enviado del infierno

 Por Aleida Godinez Soler

 

KEVIN WHITAKER comparte ideas con mercenarios de su nómina en La Habana

Foto: Alicia Zamora

 

Tengo la impresión de que Kevin Whitaker es un excelente aliado de los Presidentes de turno en Estados Unidos. No lo demostró solamente durante la administración Bush, sino que ahora, bajo la sombra de Barack Obama, el Premio Nóbel por la Paz, quien debía estar más preocupado por el bienestar de la humanidad que por su destrucción, vuelve a sus andanzas.

Resulta que el ahora sub. Secretario asistente para Asuntos Hemisféricos, ha vuelto a esgrimir sus armas en otro fallido intento por acabar de una vez y por todas con la solidaridad y el bienestar de los pueblos de Latinoamérica.

La noticia nos la dejó saber el periodista venezolano José Vicente Rangel en su programa dominical de la Televisión privada Televén.

Cuenta Rangel que Whitaker se reunió en Caracas con Pedro Mario Berulli y Rocío Sanmiguel, dirigentes opositores de la Mesa de la Unidad Democrática

Como ya lo hizo durante su paso fugaz por La Habana en diciembre de 2002, Whitaker ha exigido, a nombre del Presidente Obama que de regresar la oposición al Palacio de Miraflores desmantele la Alianza Bolivariana para América Latina, ALBA.

 

 A SUS ÓRDENES EN LA HABANA

Corría diciembre de 2002 y los funcionarios diplomáticos acreditados en la Sección de Intereses en La Habana, parecían más agitados que de costumbre. Esperaban la visita de un alto funcionario de su Gobierno en La Habana.

Susan Archer, Segunda Secretaria Política Económica de la misión yanqui se había reunido en sus oficinas días antes para pedirme en mi condición de Economista al frente de un Instituto de Investigaciones Económicas y Socio Laborales que iniciara un trabajo investigativo sobre el trabajo infantil en Cuba. Ella se refería a los adolescentes que combinaban el estudio y el trabajo durante 45 días al año en el Plan La Escuela al Campo o de aquellos que acudían a trabajar en los huertos de sus Institutos Pre universitarios en el campo. En aquella reunión quede convocada para una reunión que sostendría en la residencia de James Cason Jefe de la SINA el jueves 19 de diciembre a las diez y treinta de la mañana.

En la reunión, según órdenes impartidas claramente por Archer, debía entregar al Sr. Daniel Ward Fisk sub. Secretario de Estado adjunto para Asuntos Hemisféricos quien viajaría a Cuba al frente de la Delegación yanqui a las Conversaciones sobre temas migratorios, un dossier con todos los documentos de una supuesta Confederación Obrera que dirigía en mi papel de contrarrevolucionaria con una valoración sobre el alcance y las posibilidades de un levantamiento popular en el que participaran activamente los trabajadores cubanos.

Mi valoración debía incluir el alcance y apoyo que tendría una protesta general a todo lo largo y ancho del país convocada por la organización que encabezaba para debilitar al gobierno de Fidel Castro teniendo en cuenta los cambios  positivos que esto traería  al pueblo cubano. El documento entregado debía contener explicaciones detalladas de la cantidad de miembros numéricos, con nombres, direcciones y puntos de localización en todas las provincias del país de aquellos imaginarios dirigentes sindicales que impulsarían un megamovimiento en la isla.

Según lo orientado por Archer el documento solicitado debía llevar dos copias, una para entregar al visitante en la reunión del día 19, y otra para la Sección de Intereses quien se encargaría de mover los hilos para mi participación como Jefa de una organización sindical en la 90 Conferencia de la Organización Internacional del Trabajo, a celebrarse al año siguiente en su sede de Ginebra.

Para sus exigencias me entregó los recursos necesarios, además de algunos medios como computadora, cámara fotográfica, abundante material de oficina, y folletos de metodologías Investigativas y asuntos sindicales así como unos 1000 dólares para gastos durante mi desplazamiento por todo el país durante la investigación que llegaron algunas semanas después a mis manos.

 Para mi mayor sorpresa y sin haber sido advertida, el funcionario visitante no fue el anunciado Daniel Ward Fisk sino Kevin Whitaker, que en ese momento era el Jefe del Buró para Asuntos Cubanos.

El día del encuentro que tampoco fue celebrado como fue anunciado en la residencia de Cason sino en la del Sr. Gonzalo Gallegos, Secretario de Prensa y Cultura a Susan Archer se le notaba visiblemente nerviosa, parecía mover a sus peones para justificar ante el funcionario el éxito de su trabajo y la calidad de sus reclutados en Cuba. Durante nuestra reunión en la que no faltaron los refrigerios acostumbrados y el alcohol para acompañarlo le explicaba al funcionario del Departamento de Estado sobre los resultados del trabajo “opositor” y sus propuestas futuras.

Allí recibí la noticia de que sería invitada a la 90 Conferencia de la OIT y que iniciaría en los primeros meses del año 2003 un recorrido por varios países “llevando la voz de la oposición a Castro” turismo que incluía mi participación, aprobada por el gobierno de George W. Bush desde meses antes por el National Endowmen for Democracy, en la Tercera Asamblea del Movimiento Mundial para la Democracia que se celebraría del 23 al 27 de abril de ese año 2003 en Durban, Sudáfrica. La invitación fue cursada por Cris Landsberg, Director del Center For Policy Studies, 19 días después de habérmelo  prometido.

 Kevin Whitaker exigió trabajar más, recorrer el país, aunar voluntades, despertar conciencias para derrocar a la Revolución Cubana e instaurar un gobierno que responda a las apetencias anexionistas norteamericanas, redoblar el trabajo periodístico y promocionar nuestros logros a través de los medios de difusión puestos a nuestro servicio, entiéndase las emisoras de Radio y televisión Martí y la prensa subversiva incluidos algunos medios latinoamericanos. No dejó en sus propuestas ninguna vacía; aclaró oportunamente que para tales fines habría mucho dinero, y todo el abastecimiento material que fuera necesario. Para justificarlo llevaba en su equipaje aquel dossier tan detallado que Susan Archer había solicitado.

Como a La Habana, se fue a Caracas, a la Venezuela Bolivariana, a exigirle a sus cancerberos a los que aspiran a la elección a la presidencia del chupadedos Enrique Capriles Radonski del que se conoce por filtraciones de Wikileaks su servilismo colaborador con los gringos por intermedio de su Embajada en Caracas. Allí fue el estrenado Secretario a exigirles que desmantelaran la Alianza Bolivariana para los pueblos de América, a ofrecerles el apoyo de su gobierno, a exigirle el embargo petrolero total a Cuba y a poner fin a la colaboración venezolana con esta tierra, para desde allí estrangularnos.

CAPRILES RADONSKI ; el chupadedos de WASGHINTON

(Foto tomada de GRANMA)

Y entonces: ¿qué se cree el Sr. Whitaker que son los pueblos? ¿Acaso cree que con el destino de los seres humanos se puede jugar despiadadamente? Sin dudas, el enviado del infierno esta equivocado, de aclarar sus dudas, de demostrar su próxima ruina se encargará la aplastante victoria del hijo del pueblo, del Presidente Hugo Chávez Frías el próximo 7 de octubre. La Alianza Bolivariana para los pueblos de América será su próximo fracaso, de eso que no le quepa ninguna duda al mensajero de Obama.

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Etiquetas: Cuba, EEUU, SINA, Venezuela, ingerencia, mercenarios, oposición

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