Sólo en la mente de un paranoico, como el ministro de Exteriores del gobierno de tortura y pandereta García Margallo, cuyo veterinario ya  advirtió al zoológico de Madrid sobre los ataque de rabia que sufre cuando se le lleva la contraria, cabe la amenaza torpe y estúpida hecha al gobierno argentino por el asunto YPF.

La petrolera no está cumpliendo con algunos de los artículos del contrato a la hora de reinvertir parte de sus ganancias en aquel país latinoamericano.

Cualquier agresión contra Repsol, violando los principios de seguridad jurídica, será considerada como una agresión contra el Gobierno español, que tomará las medidas que considere oportunas”, anunció este viernes el ministro español de Asuntos Exteriores. Por la reacción me da en la nariz que debe ser accionista.

El peor de los escenarios sería una ruptura, y no solo en términos económicos, sino de las relaciones fraternales que mantienen desde hace décadas ambos países“, advirtió el diplomático, que es todo menos eso.

Sin embargo, confía en que pueda haber una solución negociada a partir del “sentido común y el diálogo”. Dos virtudes de las que carece este espécimen irracional, neofranquista, burdo y empingorotado.

Estos dos avisos representan un nuevo paso en la escalada de tensiones entre España y Argentina en medio de una ola de rumores agitada en Buenos Aires respecto de un eventual envío al Congreso de un proyecto de ley para expropiar la otrora compañía petrolera estatal, privatizada en la década del 90.

En ese contexto, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se reunió con los gobernadores de las provincias que disponen de reservas de crudo para analizar las alternativas para impulsar un incremento en los niveles de extracción, con el objetivo de lograr el autoabastecimiento que permita corregir el actual déficit de la cuenta energética del país sudamericano.

A finales del año pasado la mandataria argentina acusó a YPF por no reinvertir las ganancias obtenidas, provocando una caída en la producción, y de ser la culpable de que su Gobierno tuviera que importar más de 9.000 millones de dólares en combustible.

La empresa niega las acusaciones e intenta recomponer la relación con las autoridades presentando nuevos planes de inversión. Pero ya son seis las provincias que revocaron licencias a YPF en una docena de áreas, mientras que otras dos  conminaron a la compañía a aumentar sus inversiones bajo amenaza de cancelarles los permisos de explotación. Las nuevas anulaciones de contrato programadas harían perder a YPF más de un cuarto de su producción total.

Para compensar la desinformación habitual de RTVE y sus cadenas hermanas, ofrecemos este video de la TV pública argentina.

El ministro de Planificacion Federal, Julio De Vido, afirmo que “es un error confundir los intereses de España con los de Repsol, y menos con los de YPF, ya que es solamente su principal accionista”, a la vez que recordó que se trata de “una empresa Argentina porque tiene domicilio y opera en nuestro país”.