Este domingo celebramos el Día de los Padres en Cuba, en Argentina donde tengo muchos afectos es el Día del Padre, la celebración es mundial y se la debemos a la joven norteamericana Sonora Smart-Dold que quiso premiar a su padre William Smart,   viudo desde el momento en que su esposa le entregaba el sexto de sus hijos.

William atendió, sin ayuda, a su prole por lo que la hija agradecida quiso demostrar con ese homenaje que tan importante era la madre como el padre. Ella y sus hermanos celebraron el Día del Padre el 19 de junio de 1910, y ya en 1924 el Presidente de los Estados Unidos, Calvin Coolidge la apoyó y convirtió el Día del Padre en una celebración nacional que se expandió por el mundo. Otros presidentes de ese país contribuyeron a la evolución de la celebración.

En Cuba se celebró por vez primera el Día de los Padres el 19 de junio de 1938 por iniciativa de la escritora Dulce María Borrero, que logró hacer nacional el festejo.

Ya no tengo mi viejo, se fue a la misma edad que tengo hoy yo. Era excelente, debió trabajar intensamente en la agricultura cañera para llevar algo a la mesa. A veces. Pero él y la vieja, que está aquí al lado con 100 años, se las arreglaban para que sus críos llevaran algo a la boca. ¡Tiempos que no debemos olvidar los cubanos de hoy!

Pero hoy escribo con alegría infinita para felicitar a los padres y a los que se preparan para serlo. Sólo puedo decir que es tan difícil ser padre como ser madre, obviando naturalmente el sublime momento del parto. Les recuerdo que ese es un episodio difícil pero  más o menos duradero, sin embargo, ser madre o padre dura toda la vida. ¿Tú crees que cuando tú hijo o hija tengan 40 años has acabado? Error. Los Padres no acabamos nunca. No podemos. Y no queremos.

Por eso considero que es una colosal injusticia decir: Padre es cualquiera. En el imposible caso de que yo aceptara como verídica esa expresión diría: Madre es cualquiera. Sí. Ambos sólo necesitan sus respectivos aparatos reproductores, aunque acepto que ella atraviesa una etapa difícil          que incluye  antojos increíbles. Puede ser que tú esposa, generosamente, se antoje de una mandarina o un coco de agua; pero puede suceder que se antoje de una docena de ¡manzanas! o de asistir un domingo a Tropicana…para ver las estrellas ¡hay que complacerlas!

El mundo en que vivimos transcurre muy rápido, excesivamente rápido, tanto que de repente nuestros descendientes se han hecho hombres o mujeres, aunque nosotros sigamos viéndolos niños o niñas. Esa es la prueba de que no disfrutamos de su presencia inquieta, juguetona, problémica, hermosa…ya será tarde. Para que no te suceda eso te regalo esto que tomé de algún lugar que no recuerdo:

Una noche, un niño le pregunta a su padre: ¿Cuánto dinero ganas por hora, papá?» El padre, extrañado, responde con otra pregunta: ¿Por qué quieres saberlo?» Y el niño: «No, no, por nada». Acto seguido, le pide cinco pesos. Y el padre: ¿Para qué los quieres? Y el niño: «Para hacer un gasto importante». El padre le entrega el billete. A la noche siguiente el niño vuelve a hacerle la misma pregunta y el mismo pedido, y el padre, visiblemente airado, le dice: ¿Piensas que me regalan el dinero?

Considero una insolencia que me estés preguntando cuánto gano.  Vete  a dormir. Pasados algunos minutos, el padre recapacita y, arrepentido, piensa que quizás fue un poco duro con su hijo. Se acerca a la cama del niño, lo acaricia y le dice: «Perdóname, a veces no estoy de humor; aquí tienes los cinco pesos.» El niño lo mira tiernamente y luego le pregunta en voz baja: « ¿No te molesta si vuelvo a preguntarte cuánto ganas por hora?» El padre lo observa y le dice: «No me molesta, hijo, gano 10 pesos por hora».

Entonces el niño levanta la almohada, toma los cinco pesos del día anterior y le dice a su padre: «Toma, papi, ya tengo 10 pesos. ¿Podrías estar una hora conmigo?» Suficiente. El mensaje está bien claro.

Al rendirle homenaje sincero a los Padres, me es imposible nombrar a todos los que deseo  porque la lista sería muy larga, hay dos que pueden representar, sin embargo, a todos los padres cubanos:

Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo  el hombre que al fundar  la nación cubana el 10 de octubre de 1868 se convirtió en Padre de la Patria, mérito que demostró ante una proposición brutal de España tiempo  después, al no aceptar cambiar la Revolución por la vida de uno de sus varios hijos.

Mario Muñoz Monroy , hombre cuyo centenario celebramos el 26 de julio, el día que cumplía años, si lo festejamos el próximo mes, padre ejemplar, médico que decidió curar una república enferma y lo logró de manera póstuma.

Ante Padres como los cubanos hay que inclinarse con respeto porque hemos demostrado, con hechos concretos, lo inexacto e injusto de que Padre es….

 

 

 

 

 

 

 

 

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Comentario de oscar rubén verón el junio 18, 2012 a las 12:59am

Todavía tengo lagrimas en los ojos y no me avergüenzo, Amigo tienes una forma de DECIR que realmente genera ganas de tener esa capacidad, extraño mucho también a mi Viejo como decimos Nosotros,  El partió muy joven, un tipazo nos enseño que el trabajo dignifica al Hombre, pero que la necesidad del mismo no debe significar ser esclavo, que el alzarse contra la injusticia dignifica muchísimo más. Era Estibador Portuario un  trabajo muy sacrificado, que lo fue enfermando, pero que los realizo con ganas y compromiso para dar Estudios a  Nosotros sus 5 Hijos, para que cuando fuésemos grandes no tuviésemos que "BURREAR" por mala paga, Hoy todos tenemos títulos Profesionales y sociales que nos han permitidos desarrollar Tareas de buena Remuneración y capacitarnos principalmente para Defender los Derechos de los Trabajadores y en Lucha por un Mundo Justo, estoy convencido como dice mi Madre que el desde donde este, esta muy orgulloso de sus hijos y no tengo la menor intención de Defraudarlo, Feliz Día del Padre a todo el Pueblo Cubano