Soñemos la verdadera realidad, esta que nos imponen es la inseguridad constante del ser humano... 

 

Sr. Fernando García García (España).
DIRECTOR REGIONAL DE ‘ARGOSIS-REPUBLICA FRANCESA’

En la tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto como para satisfacer la avaricia de algunos…

El capitalismo como fracaso....
Artículo de colaboración para Borroka Garaia da!. Autor: Josemari Lorenzo Espinosa (Autor de “Historia Ecónomica de la Historia.

Soñemos la verdadera realidad, esta que nos imponen es la inseguridad constante del ser humano...  

Desde el siglo XIX sabemos que el sistema no va bien. Su incapacidad e inmoralidad, provocaron entonces la mas formidable respuesta social de la Historia: el llamado Movimiento Obrero. Después, todos los intentos por regenerarlo han sido inútiles, cuando no catastróficos, como demuestran el fascismo y sus guerras, la socialdemocracia con su falso sistema asistencial o el neoliberalismo y su codicia especulativa. De convulsión en convulsión, hoy amenaza con entrar en un período de crisis crónica y nuevos desajustes permanentes. Cada vez mas codicioso e inestable, el capitalismo se ha convertido en el enemigo social, por defecto. Un modelo que surgió para superar el despilfarro y la irracionalidad del feudalismo, ha desarrollado sin embargo sus propios errores creando tantos problemas como los que quiso resolver. El capitalismo definitivamente ha fracasado. Como prueba de ello, con cada crisis la coalición antisistema crece y se indigna. Incluso los mas afectos buscan desesperadamente arreglar sus achaques, reconociendo este fracaso.
Ningún sistema histórico ha vencido a la pobreza. El capitalismo tampoco. Sus defensores presumen de creación de riqueza, pero no explican su inmoral reparto. Sencillamente porque la desigualdad no tiene explicación, moral ni racional. La persistencia de las diferencias sociales y de la miseria, incluso en las países mas desarrollados, pone en entredicho al sistema mas que cualquier otra razón teórica o práctica, que podamos aportar. Además, el momento actual puede ser peligroso. Tanto como en las crisis del siglo pasado. Incluso para la supervivencia de la humanidad. No por ser un tòpico pacifista o ecologista, es menos real y temible: la codicia del sistema nos puede llevar a una aniquilación nuclear o medio ambiental. Sin embargo, aún conociendo estas circunstancias, la mayoría de los analistas no busca ni debate su necesaria desaparición. Solo tratan de aplicarle cataplasmas y vendajes, con los que pueda seguir su nefasto recorrido, hasta el desastre final.
La Historia demuestra que ningún modelo socioeconómico es eterno ni imprescindible. Todos fueron sustituidos, cuando llegaban al límite de sus posibilidades. Este es probablemente el horizonte mas cercano del capitalismo, al que debemos encontrar un cambio, no un arreglo. Para ello, lo que tenemos que hacer es mejorar nuestro formato antisistema: no debatir sobre su saneamiento ni su remedio, sino sobre su sustitución. No debemos perder mas tiempo con recetas, creyendo que hay salidas, porque solo sería una ilusión pasajera. Debemos imaginar, cuanto antes, una Historia postcapitalista. No una refundación del sistema, que engañe a mas generaciones. No podemos permitir, en ningún caso, que el futuro siga siendo capitalista. No es este el final de la Historia que nos merecemos. Si algo no nos gusta y además no funciona, cambiémoslo. Porque a pesar de nuestros errores y defectos, también somos capaces de cambiar y progresar.

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Comentario

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Comentario de Rosaura a las Diez el agosto 21, 2012 a las 12:46pm

Comparto, a colasión de este tremendo artículo, parte de la ponencia que Manfred Max Neff realizó reflexionando sobre cataclismo que el sistema capitalisma está ocasionado en el mundo."

Frente a una situación como ésta nos enfrentamos,  a dos alternativas: ser demagógicos o ser realistas. Si sostengo, invocando la ley de la oferta y la demanda, que en el mundo hay mucha más demanda por pan que por operaciones de cirugía estética; y mucho más de alivio de la malaria que de vestidos de alta costura; si sugiero un referéndum que pregunte a los ciudadanos si prefieren destinar las reservas monetarias para salvar vidas o salvar bancos; se me acusará, sin duda, de ser demagógico. Si, por el contrario, acepto que es más urgente, más necesario, más conveniente y más provechoso para todos impedir la quiebra de una aseguradora o de una institución bancaria, que dar de comer a millones de niños, socorrer las víctimas de un huracán o curar el dengue, se dirá que soy realista.

Ese es el mundo en que estamos. Mundo acostumbrado a que nunca hay suficiente para los que no tienen nada, pero siempre hay suficiente para los que tienen todo. No hay suficientes recursos para superar la pobreza, pero sobran los recursos para satisfacer necesidades superficiales. 8.15 trillones de dólares, en lugar de salvar bancos privados, podrían generar 270 años de un mundo sin hambre. Un mundo sin miserias, ¿no sería mejor para todos, incluso para los bancos?" (EL MUNDO EN RUTA DE COLISIÓN)