El ALMA DEL PUEBLO LLENA DE BANDERAS: Tomándose el poder desde las utopías.

Me convoca directamente en esta noche Chilena, el recuerdo de Sergio Ortega que plasmo en su música y sus letras, el modo más primario de como sentía el pueblo chileno ser de Izquierda y saber que estaba en el mundo de Marx, muchas veces, con algún tipo de alfabetización de células comunistas, y las mas de las veces coreando la síntesis filosófica marxista del Gobierno de Salvador Allende “ el pueblo unido jamás será vencido”. Y desde el horizonte de la poesía de Sergio Ortega planteo su letra que recoge las voces de las calles izquierdistas y allendista graficando en el siguiente poema marxista su aporte al triunfo del socialismo chileno de tres años:

 

De pie, cantar / que vamos a triunfar /Avanzan ya / banderas de unidad.

Y tú vendrás / marchando junto a mí / y así verás / tu canto y tu bandera florecer.

La luz / de un rojo amanecer / anuncia ya / la vida que vendrá.

De pie, luchar / el pueblo va a triunfar. /Será mejor / la vida que vendrá / a conquistar

nuestra felicidad /y en un clamor / mil voces de combate se alzarán, / dirán / canción de libertad,

con decisión / la patria vencerá.

Y ahora el pueblo / que se alza en la lucha / con voz de gigante / gritando: ¡adelante!

El pueblo unido, jamás será vencido,/ el pueblo unido jamás será vencido...

La patria está / forjando la unidad. / De norte a sur / se movilizará / desde el salar

ardiente y mineral / al bosque austral / unidos en la lucha y el trabajo / irán,

la patria cubrirán. / Su paso ya /anuncia el porvenir.

De pie, cantar / el pueblo va a triunfar. / Millones ya, / imponen la verdad, / de acero son

ardiente batallón, / sus manos van / llevando la justicia y la razón. / Mujer,

con fuego y con valor, / ya estás aquí / junto al trabajador.

Y ahora el pueblo / que se alza en la lucha / con voz de gigante / gritando: ¡adelante!

El pueblo unido, jamás será vencido,/ el pueblo unido jamás será vencido...(1)

 

Bien acota, Francisco Fernández Buey, en sus clases que Marx, fue y será un faro intelectual que trasciende el siglo XX, y que muchos trabajadores y sus familias se agruparon defendidos por un conjunto de certezas humanas y cristianas, que nadie ha podido negar en lasa discusiones políticas: la lucha por la libertad y entregar las posibilidades a quienes tienen las condiciones para el desarrollo de un sistema social donde sean activos participantes de los cambios necesarios y de las revisiones radicales que muchas imponen llevar las banderas al topo del respeto a la dignidad del hombre, de la mujer y de los niños pobres de nuestro continente y otras latitudes.

 

Mas aún, estoy plegado a las palabras del maestro Boron, cuando indica en la primera clase que la lejanía de la filosofía política no solo es un secuestro del real compromiso de su esencia sino que complica la interpretación de quienes se sienten huérfanos de un conjunto de ideas claras y distintas de quienes se han fortalecido por la carencia de una línea alámbrica o inalámbrica con la sociedad de las personas que vehiculizan las transformaciones, y no-solo responden a la noción clásica del partido hegemónico que pudo ser necesario en las revoluciones de octubre en la Unión Soviética, y también en Enero de 1959 cuando un marxista argentino como Ernesto Che Guevara dio la muestra palmaria de la necesidad de una revolución armada frente al conjunto de estrategias de marketing existentes en Cuba en la dictadura de Batista. El Che cumplió sus tareas y siguió el camino de Sergio Ortega cantando desde el pueblo que hace los cambios, y no como en la nomenclatura de Gramsci, nos dice intelectualizando la practica revolucionaria alejando la filosofía de Marx, de la justicia social y económica de quienes realmente la deben conquistar, defender y profundizar.

 

Es señero el concepto de patria que utiliza Ortega, en la composición musical, ya que sé esta adelantando a uno de los temas críticos de la izquierda marxista comunista, tal es la formulación de un partido de carácter omnipotente y de tal manera objetivo, que se perdió en la creatividad de los dirigentes y abandono la lectura de los signos del tiempo de la tecnología y de la capacidad de escuchar a cada uno de los patriotas. Ortega, le roba el concepto de patria a los patrones de la dominación y la explotación de la trabajadores, trasladando la responsabilidad de los cambios sociales con la fuerza y potencia del Estado, pero sin olvidar que la razón apasionada que nos cuenta Marx, en Chile fue capaz de regular desde una conversación abierta con toda la ciudadanía los por y contra de esta mirada donde nadie podía no sentirse excluido de las ventajas de unos pocos, y parte de las necesidades de todo un pueblo. Este hecho, lo grafico en Chile, pero esta muy presente, en Nicaragua, El Salvador, y más al norte en los compañeros de Europa del Este que viven como caídos en las alas de ICARO, y acostumbrándose a llevar a cuestas el síntoma de la sociedad capitalista con SISIFO cargando la piedra de la impotencia cuando llega a la cima del éxito y la piedra en la cumbre sin superficie de descanso se vuelve sobre el otro costado de la colina, definiendo la rutina del capitalismo, y de que forma castiga rutinizando las relaciones de producción por muy revisadas que estén, paraliza la creatividad al no poder inventarse una Utopía y termina creyendo que la trascendencia esta en automatar su libertad encarcelada.

 

Desde este horizonte he transitado por aquellos textos del curso que me parecían más cercanos a lo cotidiano y me reserve la opción de leer, a modo de historia aquellos discursos que se parecen a un paper para iniciados o más complejos, que a los ojos de lectores del periodismo y de la TV del siglo XXI terminan indicando que “ son textos que se confunden” o bien, que son tan profundos que al leerlos vamos de transitando por los cuatro puntos cardinales con la agónica pretensión de descubrir que dice cada uno de los argumentos para sentir que no fue una mala idea ser parte de la tradición izquierdista de Chile, mi país. En este sentido, estoy pensando en Ortega y Gasset, un periodista de la filosofía, pero que fue capaz de aplicar la epistemología del materialismo dialectico en varias de sus obras referidas al contexto de la vida individual frente a la caída en el anonimato de lo colectivo y sospechando que nadie puede sentir y vivir mi tragedia y victoria sobre las cadenas de dominación y fábricas de discursos homogéneos sin atender a la diversidad del estar de acuerdo. Soy individual en la realización de la vida humana pero social en la certificación del ser humano, y a la vez, soy constructor de grandes espejos de realidad donde sabiéndome parte de un todo social que domina y reprime mi libertad, tiene la garantía de dejarme abierto a la posibilidad de transformarlo sin tener que dar explicaciones sino solamente generar la potencia en mis creencias para conformar la idea del cambio social por ser consecuente con mi circunstancia. Por lo mismo, Carlos Marx, como indica Fernández Buey tuvo problemas con aquellos que se creyeron el cuento de los seguidores ya que abrió una puerta nueva a quines estaban en la vereda de los que utilizaron sus tesis para sostenerse ellos mismos en su mundillo del intelecto predeterminado de Hegel.

 

Una buena razón para sentirse parte de la generación de los creadores de las nuevas utopías esta dado no-solo por la negación de los aportes ahistóricos de Marx en el plano económico y científico, pero sin querer fue mas allá al edificar un cuerpo de señales sociopolítico económicas sobrepotenciadas que no han logrado enterrar los enclaves de la dominación y represión del capital, como es la explotación humana por medio del valor del dinero y de la mercancía, y por otro lado, adjudicar al ESTADO hasta el día de hoy, un papel defensor y benefector de los oprimidos y de los pobres, pero sin conformar el mas importante escenario de poder popular en la unidad del Estado Burgués y las asociaciones de los proletarios.

 

Hoy tenemos un Estado que observa de manera neutral, las nuevas relaciones de producción justificando el crecimiento macroeconómico del mundo que se definió global por negocios internacionales, y automáticamente no genero los sindicatos internacionales que sena capaz de empatar la relación de poder entre uno y otro actor del mundo del Mercado.

 

En esta línea de pensamiento son precisas las palabras de Boron, en su primera clase cuando se pregunta ¿ tiene el marxismo algo que ofrecer al teoría social y la filosofía política de nuestros días?. La respuesta primaria a esta interrogante, se encuentra en el mismo texto citado : “ La filosofía política entró en crisis”, y junto con ello decimos, que el Estado se queda sin sustento ideológico marxista concreto, atendiendo labores de solidaridad y de subsidio, donde hizo lo mismo, que los animales en la selva: corren a esconderse tras el silencio olvidando que como ente intermediador entre los conflictos de dominados y dominantes, o explotadores y explotados, sus dichos son críticos y no solo de consenso; En otras palabras, tiene discurso propio y critico. Hoy la teoría de la filosofía política ha dejado huérfano de hipótesis al tipo de Estado que sobrevive en el mundo de la globalización. Si la filosofía política, contenido del concepto del Estado Bueno, cae en el precipicio, esta institución es un decorado del Mercado, y un refugio sin techo frente a las acciones de dominación y represión que realiza el Estado.

 

Por ello, la filosofía política vive en los pasillos de las academias, y muy lejos de los conflictos sociales confundiendo su tarea de estar siempre con el más débil. Pero estar con el más débil implica entrar en el pecado original de la toma de poderío que el capitalismo intuye cuando hace presencia en el tema de los derechos sociales y políticos. No obstante, siguiendo al Maestro Boron, es el respeto servil de los Estados a la hegemonía del neoliberalismo pero también a los vacíos voluntarios que se han definido para alcanzar estilos de democracia pactadas con las que fueron las Fuerzas Armadas del Capital.

 

El pensamiento critico debe unirse a la acción para eliminar toda manifestación de dependencia y lograr la auténtica libertad. Aquí esta la identidad del Estado, lo demás es sacarlo de la sociedad y enterrarlo en los claustros académicos y en las negociaciones en contra de su identidad.

 

Por ello, cuando hablo de filosofía política, y lo reitero, estoy pensando desde Latinoamérica, pero desde una ciencia regionalista como indica Boron sino que desde una ciencia abarcadora, integral y transversal a la vida social. No perdiendo el Norte deL Buen Estado, y como indica Fernández Buey, en su séptima clase “ que otra forma de hacer política, es la recuperación de la política, como ética de lo colectivo”(2), una participación política en los partidos de izquierda y sobre todo chilenos que vayan mas allá de los gritos a participantes activos en la lucha contra los factores de dominación de la sociedad neoliberal.

 

En un momento como el actual, América Latina, se nos devela desde unavida humana que aparece cada día más determinada y dependiente de las técnicas que dominamos, hasta el punto de definir nuestro oficio de críticos de la realidad a la mano, y no aquella que esta en la mente de los claustros universitarios.

 

El pensamiento critico sumado a las "almas llenas de banderas", como cantó Víctor Jara son técnicas básicas que le dan sentido a nuestras vidas. De esta forma raciomarxista somos ¿ optimistas y cuidadosos pesimistas ante el progreso. Por ello, mirando hacia atrás, nos preguntamos: ¿qué rituales, amuletos, encantamientos o amores nos ayudan a continuar?, ¿ Qué corpus teórico ha quedado en el cimiento de la izquierda marxista? o ¿solo nos quedamos con la historia del marxismo y del filosofo?. Y nos preocupa, lo particular, ¿ y desde Chile ensangrentado que tarea ha quedado pendiente y olvidada para cerrar las heridas de nuestros muertos? , ¿ Existirá una interpretación marxista del dolor cuando somos derrotados, o nos escondemos en otros rituales sociales, y más fácil, sintiendo las relaciones de dominación cada en permanente cambio, y solo miramos como pasan las filas de muertos por la vereda y frente a nuestros ojos?

 

Pero, se nos aparece Sergio Ortega, y nos dice:

 

“ De pie, cantar / el pueblo va a triunfar. / Millones ya, / imponen la verdad, / de acero son

ardiente batallón, / sus manos van / llevando la justicia y la razón. / Mujer, / con fuego y con valor, / ya estás aquí / junto al trabajador.(3)

 

En Latinoamérica, la filosofía política tiene y ha adquirido un carácter social impuesto por el desarrollo histórico, cultural, económico y político de nuestro continente, cuyo advenimiento a la civilización occidental es relativamente reciente. Se requiere no sólo la filosofía política sino también el programa más ambicioso de reconstrucción de la ciencia social, que nada tiene pues en común con aquellas formulaciones que la interpretan desde perspectivas “holistas” u organicistas que, como observara Kosik,“hipostasían el todo sobre las partes, y efectúan la mitologización del todo” (4). La resurrección de la filosofía política pasa por definir la totalidad de su acción y nunca mas fragmentarla al estilo de la administración de Taylor, que no es sino consentir en que su valor esta en leer espacios pequeños de unmundo social que sabemos completo, complejo y sin límite. El Estado no puede convertirse en un órgano evaluador de los negocios de los capitalistas sino quien genera los espacios de creatividad intelectual que permite a todos los ciudadanos sentir que tienen la unidad ubicada en un lugar definido, y que depende del valor de las mercancías sino del valor de las capacidades humanas.

 

Kosik observó con razón que “la totalidad sin contradicciones es vacía e inerte y las contradicciones fuera de la totalidad son formales y arbitrarias”(5); y que si no se tiene en cuenta que son los hombres y mujeres “como sujetos históricos reales” quienes crean en el proceso de producción y reproducción social tanto la base como la superestructura, construyen la realidad social, las instituciones y las ideas de su tiempo, y que en esta creación de la realidad social los sujetos se crean a sí mismos como seres históricos y sociales(6). 

 

Son los hombres y mujeres de la izquierda quienes creándose como sujetos históricos inventan una relación dialéctica y no mecánica entre agentes sociales, estructura y coyuntura. Pero están expuestos a lo que hoy es la bola de nieve que recorre el mundo: cual es el aplastamiento de la economía por sobre el quehacer político. Una aclaración de este problema actual esta en que la supuesta autonomía de lo económico pasó a constituir la hipótesis implícita de una corriente de publicaciones que no tuvo fin, desde los mercantilistas a partir del siglo XVI hasta los autores que hablaban ya el lenguaje de una lógica económica predecesora inmediata de lo moderno, y de la modernidad que se siente triunfadora y calabozo del pensamiento crítico

 

En suma, el marxismo, la crítica más radical a la sociedad capitalista no escapa de la capacidad de comprender la actual dinámica expansiva del capitalismo mundial conocido como proceso de globalización neoliberal si dejamos de lado las herramientas teóricas y perspectivas de análisis del capital aportado por el marxismo.

 

El pensamiento marxista en estos comienzos de milenio tiene el reto de validar su potencial teórico-metodológico, no para reincidir, porque es ya imposible, en aquella nefasta y fallida experiencia -nada auténtica a los efectos del legado clásico-, de atrincherarse en discursos apologéticos de la praxis socioeconómica, política y cultural que se identificó como socialista, a espaldas de sus contradicciones objetivas y equívocos conceptuales

 

Tampoco puede con el mero propósito de defender la palabra escrita de los fundadores y nuestra interpretación frente a otras corrientes de ideas, sin aportar el correspondiente desarrollo de la teoría.

 

Lo que urge hoy es orientar a los actores sociales que junto a la clase obrera fundamentalmente subdesarrollada, que perciban en sus cuerpos y en sus mentes la necesidad de profundas transformaciones estructurales. Esa es la misión de quienes nos identificamos actualmente con la causa de la emancipación del yugo impuesto al trabajo por el capital.

 

En la despedida y cierre de este trabajo, Sergio Ortega nos recuerda:

 

Y ahora el pueblo / que se alza en la lucha / con voz de gigante / gritando: ¡adelante!(7)

 

 

Congreso Latinoamericano de Filosofia. Cuba 2007

Walterio Barra Cabello

Chile


 

Notas:

 

(1) Extraída de la pagina web www.cancioneros.com., con las 61 composiciones del músico chileno Sergio Ortega. 2003

(2) Fernández Buey, Aclaraciones sobre Marx, Marxismos, neomarxismos y anarquismos, Pág. 3. Séptima Clase.2003

(3) Extraída de la pagina web www.cancioneros.com, con las 61 composiciones del músico chileno Sergio Ortega. 2003

(4) Boron, Atilio; Clase 1 ¿ porque recuperar la teoría marxista? Pág. 14.párrafo 19. 2003

(5) Boron, Atilio; Clase 1 ¿ porque recuperar la teoría marxista? Pág. 14 párrafo 21. 2003

(6) Boron, Atilio; Clase 1 ¿ porque recuperar la teoría marxista? Pág. 14,pàrrafo 32. 2003

(7) Extraída de la pagina web www.cancioneros.com, con las 61 composiciones del músico chileno Sergio Ortega. 2003

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