Diez años de cambios posibles, vamos por los necesarios.

Diez años de cambios posibles, vamos por los necesarios.
Por víctor Manuel
Corresponsal del pueblo / Táchira

El día siguiente a completarse los 10 años del gobierno bolivariano en Venezuela, gobernadores, legisladores, alcaldes, ministros y el propio presidente Chávez, se reunieron en el primer taller sobre el tercer período de la Revolución Bolivariana.

Unos primeros diez años que han servido para la sensibilización y la apertura de una discusión sin tapujos sobre los modelos de país que se pretende para este pueblo venezolano, y que por afinidad ideológica y simbiosis política están asumiendo como propios, distintos pueblos de nuestro continente, e incluso más allá de los océanos, en el viejo mundo.

Esta acción del taller, demuestra claramente un nuevo y necesario rumbo que debería cundir en cada rincón del país, como forma de conformar un pensamiento aliado a la acción política, dirimido en el debate de ideas y en el trabajo de las herramientas con que se cuenta para llevarlas a cabo, y hacer de ellas, verdaderas alternativas para las necesidades de un pueblo, estrujado entre la necesidad de creer, y la urgencia de la supervivencia diaria.

Hoy, más que nunca, luego de 10 años del inicio de una concepción ideológica, desde Miraflores, es imprescindible que la misma haga carne en la población, pero no como una mera consustanciación formal y conceptual, sino que sumado a ello, debe ir el cómo y el hacia donde apuntar las baterías para convertir en participación efectiva y en acción concreta, todo esos derechos que este proceso ha volcado a la consideración popular.

Mientras no logremos nutrir de vida a las estructuras de democracia directa a las cuales tenemos derechos desde la aprobación de los nuevos marcos legales hoy vigentes, éstos seguirán superviviendo a impulsos asilados, no representativos de un sentir popular, más allá de las emergencias locales y puntuales, que la comunidad manifieste en uno u otro momento.

El poder popular requiere de una participación organizada, pero por sobre todo, conciente de lo que con ella se busca, que no es más que la limpia distribución de los recursos de un estado que nos pertenece a todos, en base a los propios proyectos elaborados por una comunidad conciente de sus necesidades y dispuesta a luchar por la concreción de sus soluciones.

La formación, la capacitación, el compromiso, debe ir delante de la consigna, pero como en una verdadera simbiosis una no vive sin la otra, no se desarrolla sin la otra, no pervive sin la otra, para lo cual, se debe tener la mente muy clara, en darle la debida dimensión a la pasión, para que ésta no vele la razón, no le quite perspectiva, ni real ni histórica, y puedan ir de la mano, por los próximos diez, quince, veinte, o todos aquellos años que aun restan para construir una sociedad incluyente y socialista.
Por que no nos engañemos, no se ha logrado aun desmontar ni la estructura ni la mentalidad capitalista. Ésta persiste e insiste en no ceder campo a los cambios reclamados por la amplia mayoría del pueblo venezolano. Su poderío es aún amplio y temerario, amparado en el temor que le representa el perder el poder en el cual se habían enquistado y en el cual aún mantienen aliados estratégicos, que distorsionan al propio proyecto bolivariano.

Todo esto merece estar siendo constantemente debatido, planteado, analizado, denunciado, puesto sobre la mesa de discusión, para que nadie se llame a engaño, y mas temprano que tarde, pueda el pueblo seguir decidiendo los destinos de su nación y de su suerte.

Vistas: 1

Comentario

¡Tienes que ser miembro de Blogueros y Corresponsales de la Revolución para agregar comentarios!

Únete a Blogueros y Corresponsales de la Revolución