YVKE, DOMINGO, OCTUBRE 4, 2009 - 11:01

El dictador de Honduras, Roberto Micheletti, admitió que fue un "error" haber expulsado de ese país al presidente constitucional Manuel Zelaya. En una entrevista a la revista brasileña Veja, Micheletti rechazó el término golpista dado que hace 30 años que es parlamentario y que su posición actual responde a una decisión de la Corte Suprema de Justicia.
A su juicio, los militares encargados de esa tarea debieron haberlo llevado a los tribunales, "pero lo sacaron del país para evitar una guerra civil".
El dictador hondureño insiste en responsabilizar de la crisis en su país, que él mismo provocó, a los presidentes de Venezuela y Brasil, Hugo Chávez y Luis Inacio Lula da Silva, respectivamente.
"Zelaya es un muñeco del presidente Hugo Chávez (...) financia a Zelaya con el dinero de los venezolanos", afirma el dictador Michelleti.
"Brasil, por medio de su presidente, permitió que Zelaya convocara a la insurrección y a la violencia desde el balcón de la embajada. El señor Lula no tuvo la cortesía de llamarlo y de pedirle que parara con eso porque perjudicaría a toda la población", afirmó.
Argumenta que cerró medios de comunicación y declaró el estado de sitio por la decisión de Brasil de alojar en su embajada en Tegucigalpa a Zelaya.
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