Cuando una ciudadana cubana sonríe(+ fotos)





Carlos Tena

Blog Islamía- En un tema como la mujer cubana, uno debe ceñirse a los muchos años viajando a la isla, a sus experiencias personales en seis años de
trabajo, en las actividades propias de quienes creemos en un periodismo
objetivo, veraz y riguroso, aunque también salpicado de ironía, cariño y
sobre todo, respeto a una sociedad donde las ciudadanas han soportado,
no sólo el peso del sacrificio de todos los habitantes, sino además la
carga de ser quienes han mantenido y sostienen el ánimo y la capacidad
de lucha doméstica, unidas a sus compañeros y compañeras, en el trabajo,
en el hogar, en el combate diario por mantener el espíritu de lucha en
familia.

No creo aportar nada nuevo, si afirmo que, en líneas generales, la mujer cubana tiene el mismo coraje moral y valor físico que el hombre, a la
hora de enfrentarse con los problemas derivados de una situación
insólita, como es tener que vivir ajustándose a una forma de
subsistencia en la que nunca sobra nada, en la que se carece de aquellos
supuestos placeres consumistas. En esos seis años trabajando en un
centro musical y poético en La Habana, comprobé día a día el enorme
encanto que supone acudir a un lugar, en el que sabes que la sonrisa y
la amistad sincera están aseguradas, aunque caigan aguaceros de esos que
le roncan el mango.

Un detalle que destacaba mi admirado amigo y pensador Santiago Alba, en un magnífico estudio escrito junto a otro no menos inteligente y perspicaz catedrático de filosofía, Carlos Fernández Liria, sobre las características del sistema político y social del único territorio libre de América, es el de la inimitable sonrisa. En la
primera página del libro “Cuba: la Ilustración y el socialismo
(Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 2005), Alba citaba la anécdota
protagonizada por un Premio Nobel de Literatura, el japonés Kenzaburo Oe, quien preguntado por un periodista el por qué dudaba de la democracia nipona, respondió: “Por cómo sonríe el primer ministro”.

Tras la cita, Santiago nos introduce en el maravilloso mundo del significado de ese gesto, que en la cubana, además está acompañado del brillo en
los ojos, es síntoma indudable de que, a pesar de todos los pesares, de
los días agotadores de calor y lluvia, de carencias y luchas, “resolverá” su jornada con una misma frase amable y un “Hasta mañana”,
que no ocultan, como en el primer mundo, la perenne insatisfacción que
provoca vivir para trabajar, y no trabajar para poder vivir, aunque sea
con dudas y escasa variedad en la alimentación, la ropa o los enseres
del hogar.

Una cubana es mil veces más democrática y participativa, alegre, valiente y sagaz, honesta e intuitiva, que muchas de sus vecinas allá y en esta
Europa, donde las muchachas de cualquier edad y condición caminan con la
misma gracia que un robot con la batería gastada.

En la mujer cubana, esa sonrisa resulta ser el reflejo de una indomable independencia personal y nacional, de una persona capaz de inventar como
ellos, que se afana en sacar de donde no hay, lo que dispara sus
posibilidades imaginativas; virtud que jamás se calibra por los
visitantes que suelen mirar, pero no ver, oír pero no escuchar, hablar
pero no conversar, discutir pero no debatir en paz y sosiego.

Fue una compañera cubana la primera que me reprochó mi lenguaje repleto de palabras algo fuertes, que acostumbro a pronunciar cuando estoy como
ahora en esta España en paro, en sumisión constante al Imperio, en
crisis que pagamos los jubilados y los no pudientes. Eso sucedió al
comienzo de mi estancia habanera. A los pocos meses, me sorprendía a mi
mismo porque no ingería mis pastillas antiácidas con la misma fruición y
urgencia que en Madrid, y eso a pesar de las caldosas, el ron, el
puerco, el picadillo, el ají, el rábano y ese mejunje extraño que se
echa sobre cualquier alimento al que familiarmente (y pido perdón) los
más castizos llaman “la puta que lo parió”.

En una mujer cubana esa sonrisa se convierte como un inmenso neón, un lujo que escasea, por forzada e impuesta, en los países de eso que llaman el
primer mundo. Y la exhibe en la calle, en el centro donde trabaje, en
casa, el barrio y la cocina, esperando que de vez en cuando (cada día
más, por fortuna) su pareja se pase a fregar los platos, acuda al
agromercado, a la bodega, y atienda al muchacho que acaba de llegar de la escuela con los deberes en ristre.

Mi admiración para la mujer cubana es saber que en ellas viven Vilma Espín, Celia Sánchez, Haydee Santamaría, Melba Hernández y las cinco compañeras y familiares de inmensos cubanos, Los Cinco Héroes, que siguen firmes en su combate por el regreso de sus esposos,
hijos, hermanos, condenados de manera flagrante, injusta y sin sentido,
en prisiones del Imperio yanqui. Su enorme voluntad es también la de
todas las cubanas a las que he conocido. Su dignidad está por encima del
sufrimiento que conlleva no poder ver a sus seres queridos, porque lo
impiden las leyes de ese país que se dice “anti terrorista”.
El mismo en el que pasean alegremente sus miserias, connotados asesinos
a quienes jamás se ha condenado por los crímenes cometidos.

Una ciudadana cubana sonríe porque sabe que su patria fue el primer país en firmar la Convención Sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer y el segundo en ratificarla, y que en 1996 fue reconocida internacionalmente su labor en pro de los derechos humanos y la igualdad
a pesar de las circunstancias económicas y políticas en
las que se encuentra el país desde 1989 como resultado de la escalada
del bloqueo económico de los Estados Unidos de Norteamérica, lo cual ha
tenido repercusiones serias sobre la situación de la mujer y la infancia
y ha conducido al deterioro de la calidad de vida del pueblo, Cuba no
había cesado en avanzar hacia el logro de la plena igualdad entre los
sexos
”.

Una ciudadana cubana sonríe, porque en su país se desarrollan las políticas para garantizar el avance de la mujer forman parte del Programa de
Desarrollo Social, y se le brinda en la práctica iguales derechos y oportunidades.

Una ciudadana cubana sonríe, porque constata cada día la eliminación de todas las formas de discriminación y explotación por motivos de clase,
raza y género, porque su Revolución logró borrar las barreras
culturales, ideológicas, psicológicas, económicas y sociales que
mantuvieron siempre a las mujeres en condiciones de subordinación,
marginación y secular atraso. Una ciudadana cubana sonríe porque en la
Asamblea Nacional del Poder Popular son mujeres casi el 40% de los poco
más de 600 diputados. Una mujer cubana sonríe abierta y francamente
porque sabe que vive en un país donde el respeto no está reñido con el
piropo poético, la diversión y el sentido de la responsabilidad, la
cultura y el baile popular. Feliz día a todas las cubanas, de y con el
corazón. [Por cortesía del periodista Carlos Tena y del fotógrafo Manuel Vega Flores con el blog Islamía]

MÁS FOTOS EN

http://www.flickr.com/photos/23810850@N03/sets/72157624661481575/show





Vistas: 51

Etiquetas: #Cuba, #CubaParalaFMC, #FMC

Comentario

¡Tienes que ser miembro de Blogueros y Corresponsales de la Revolución para agregar comentarios!

Únete a Blogueros y Corresponsales de la Revolución

Comentario de Lázaro Pérez Barcelona el agosto 26, 2010 a las 5:13pm
La mujer cubana tiene tanta historia que exhibir, como batallas por la independencia y soberanía estén registradas en los anales de nuestras guerras emancipadoras.
Comentario de Rosa C. Báez el agosto 23, 2010 a las 11:26pm
Gracias por el excelente texto y x compartir las imagenes de mujeres cubanas: la alegría prendida al brillo de sus ojos y el romper de su sonrisa, siempre pronta a convertirse en alegre carcajada
Comentario de Sérgio das Graças Corrêa el agosto 23, 2010 a las 10:45pm
Felicidades a la mujer cubana. Yo soy uno brasileño que siempre tuvo admiración por la arena y la determinación de los revolucionários, hombres y mujeres. Y este texto reafirma mis convicciones.
Superar el bloqueo económico no es tarea fácil, pero usted no se dé por vencido: esto es lo que lo me da aun más valor para luchar por una sociedade socialista. Saludos, revolucionárias cubanas. Su obra es un orgullo para la humanidad.
Comentario de Raul ernesto Colina Gutierrez el agosto 23, 2010 a las 10:30pm
Es admirable el valor y coraje de la mujer cubana, nada mas el ver la lucha en la que ustedes han combatido desde hace más de cincuenta años contra el bloqueo del Gobierno de los Estados Unidos, y ver cada día mas mujeres ocupando cargos públicos, gerencias y otras labores que antes eran exclusivamente para los hombres. En donde el Capitalismo un tiempo atrás la hizo creer que su enemigo eran los hombres y realmente era el sistema capitalista que las privaba de todo. Verla hoy significa lucha, sueños, amor y las ganas de lograr metas y de ver a su país uno del más grande del mundo. Felicidades Mujeres sigan adelante
Comentario de Martha Lidia Ferreira Fernández el agosto 23, 2010 a las 9:31pm

De una sencillez, sensibilidad y veracidad increíble. Es que no se precisan de demasiados recursos literarios para describir una realidad que, por otra parte, me consta. Gracias por la publicación y aprovecho para hacer llegar a ellas, que han ido modificando las armas y formas de lucha, desde el comienzo de la Revolución a nuestros días, un deseo compartido por todas: POSIBILIDADES DEVENIDAS EN REALIDADES...Vencer los condicionamientos y avanzar sin tregua ! SALUDOS HERMANAS.
Comentario de Moro el agosto 23, 2010 a las 8:31pm
Hermosa nota ... soy un privilegiado por tener una habanera por compañera de vida !!!
Comentario de Angel Amado Recio Despaigne el agosto 23, 2010 a las 7:05am
Muy lindo, para nosotros los cubanos, que vivimos fuera de nuestra tierra ; este tipo de artículo nos toca bien fondo en el corazón, nos hace cada dia ser y estar más orgullosos de ser cubanos y de defender a nuestra sociedad y revolución. Viva Cuba. Vivan las mujeres cubanas y del mundo todo.
Abrazos, seguimos en la lucha
Comentario de Silvia el agosto 23, 2010 a las 7:03am
Disculpen algunos malos teclados,,estaba escribiendo a oscuras,,,beos a todos
Comentario de Silvia el agosto 23, 2010 a las 7:00am
Es el reflejo de lo que en verdad somos las Cubanas ,eternas luchadoras,,que mantenemos esa sonrisa,hasta cuando decimos,´,´VAMOS A VER QUE SE INVENTA´HOY´,porque no nos detenemos en la vida,,y asi criamos nuestros hijos,con el dia a dia y le damos el cariño a todos,Somos las mujeres cubanas,porque me incluyo con nuestra sonrisa el reflejo de la vida,el reflejo de nuestro pueblo,,,QUIERO APORTAR A ESTE COMENTARIO UNA ANECDOTA PERSONAL,DE COMO CON ESA SONRISA Y SENTIDO EL HUMOR,HACEMOS NUESTRAS VIDAS COTIDIANAS UN BAÑO DE ALEGRIA ,TRADUCIENDO LA IMPOSIBILIDAD EN JOCOSIDAD,,,RESULTA Q MUCHAS VECES LE DECIA MIS HIJOS,,´HOY TENEMOS MAÑANA VEREMOS´ Y BAILABA,,ELLOS ME DECIAN,,,NOSE --MAMÁ NO SÉ POR QUÉ ´TE ESTAS SIMPRE RIENDO,,,PEOR FUE ESA SONRISA CUBANA MIA LA QUE LOS HIZO CRECER CON DIGNIDAD,,,FELICIDADES A TODAS MIS COMPRATIOTAS,
Comentario de Hilario Sánchez Díaz el agosto 23, 2010 a las 5:31am
Un abrazo solidario para los familiares de mis cinco hermanos presos en la carcel del Imperio. Un abrazo para mi admirado Carlos