CARLOS MARX
14 de Marzo de 1883
Hace 130 años muere CARLOS MARX, dejando a la humanidad como legado el mejor método de estudio y análisis científico sobre la realidad objetiva política y económica de las sociedades, método no entendido y mal interpretado por muchos; el Comunismo, sistema político justo e igualitario, para que la humanidad viva con dignidad en equilibrio y armonía  con las leyes de la naturaleza; CONSCIENCIA SOCIAL, condición humana esencial para entender el por qué de la vida y cómo enfrentarla con responsanilidad, positivismo y esperanza en el presente y futuro.  
Estudiar Marxismo hace del ser humano mejor persona.
        Honremos a este gran hombre.
 
        ¡Hasta la Victoria Siempre!
 
        Inés Garzón Guerra
        Quito, 14 de marzo del 2013

 
"La muerte no es verdad si se ha cumplido bien la obra de la vida"
                                                            José MartÍ
Prensa PSUV.- Hoy se cumplen 130 años de la desaparición física de Carlos Marx, fundador del comunismo científico, padre de la teoría política revolucionaria, maestro del proletariado mundial y creador de la economía política proletaria.
Marx es el teórico político más influyente de la historia; sus ideas plantearon una nueva y revolucionaria visión de la sociedad, la construcción de la historia, la política y la economía.
El filósofo alemán, falleció en Londres el 14 de marzo de 1883, a la edad de 65 años sentado en un sillón mientras terminaba de escribir El Capital, su obra maestra.
Marx. Corrió la suerte de todos los grandes genios, siempre incomprendidos por la mediocridad reinante y el pensamiento encadenado al poder y a las clases dominantes. Como Copérnico, Galileo, Darwin, Einstein y Freud, para mencionar apenas unos pocos, fue denostado, perseguido, humillado. Fue ridiculizado por enanos intelectuales y burócratas académicos de la época, asi como por políticos complacientes con los poderosos de turno a quienes les repugnaban sus revolucionarias concepciones.
Marx fue sembrado en el cementerio de Highgate, en Londres junto a su compañera y varios de sus hijos muertos debido a las penurias del Londres decimonónico. El 17 de marzo de 1883, el día de su siembra a la que asistieron únicamente 8 personas, Federico Engels su más cercano camarada y compañero leyó su famoso discurso sobre la tumba de Marx, en el que expresaba:
“Así como Darwin descubrió la ley del desarrollo de la naturaleza orgánica, Marx descubrió la ley del desarrollo de la historia humana: el hecho, tan sencillo, pero oculto bajo la maleza idológica, de que el hombre necesita, en primer lugar, comer, beber, tener un techo y vestirse antes de poder hacer política, ciencia, arte, religión, etc.; que, por tanto, la producción de los medios de vida inmediatos, materiales, y por consiguiente, la correspondiente fase económica de desarrollo de un pueblo o una época es la base a partir de la cual se han desarrollado las instituciones políticas, las concepciones jurídicas, las ideas artísticas e incluso las ideas religiosas de los hombres y con arreglo a la cual deben, por tanto, explicarse, y no al revés, como hasta entonces se había venido haciendo. Pero no es esto sólo. Marx descubrió también la ley específica que mueve el actual modo de producción capitalista y la sociedad burguesa creada por él. El descubrimiento de la plusvalía iluminó de pronto estos problemas, mientras que todas las investigaciones anteriores, tanto las de los economistas burgueses como las de los críticos socialistas, habían vagado en las tinieblas.”
Marx nació el 5 de mayo de 1818 en Tréveris, ciudad de la región del Rin, Alemania, dentro del seno de una familia hebrea. Estudio Derecho en la Universidad de Bonn, pero abandonó la carrera para estudiar filosofía en Berlín.
Posteriormente realizó un doctorado en 1841 en Jena, y presentó la tesis «Diferencia entre la filosofía de la naturaleza de Demócrito y la de Epicuro».
Pronto se implicó en la elaboración de trabajos en torno a la realidad social, colaborando en 1842 junto con Bruno Bauer en la edición de «Gaceta Renana» (Rheinische Zeitung, alemán), publicación de la que pronto llegó a ser redactor jefe.
Durante este período también frecuentó la tertulia filosófica de Los Libres, publicación que fue censurada, y posteriormente, Marx tuvo que marchar al exilio a París en 1843.
Allí participó en la edición de los Anales Franco-alemanes y entabló contacto con Federico Engels(1820-1895), que se había interesado en Inglaterra por la situación del movimiento obrero.
Ambos optan por el comunismo e inician desde entonces una estrecha colaboración de la que el primer fruto es el Manifiesto comunista, de enero de 1848.
En ese texto se contiene la primera formulación del marxismo, animador en ese momento de una Liga de los Comunistas cuyo objetivo era el triunfo del proletariado para la organización de una sociedad sin clases.
Testigo y víctima de la primera gran crisis del capitalismo (década de 1830 del siglo XIX) y de las revoluciones de 1848, Marx se propuso desarrollar una teoría económica capaz de aportar explicaciones a la crisis, pero a la vez de estimular al proletariado a participar en ella activamente, para producir un cambio revolucionario.
El mundo de hoy se parece de manera sorprendente a lo que él y Engels pronosticaron en El Manifiesto Comunista. Este sórdido mundo de oligopolios rapaces y predatorios, de guerras de conquista, degradación de la naturaleza y saqueo de los bienes comunes, de desintegración social, de sociedades polarizadas y de naciones separadas por abismos de riqueza, poder y tecnología, de plutocracias travestidas para aparentar ser democracias, de uniformización cultural pautada por el American way of life es el mundo que Marx anticipará en todos sus escritos.
Pero a pesar de esto, la academia se cuidó (y se sigue cuidando) de sellar sus puertas a Marx, y ni él ni su amigo y eminente colega, Friedrich Engels, jamás accedieron a los claustros universitarios. Es más, Engels, de quien Marx dijera que era “el hombre más culto de Europa”, ni siquiera estudió en la universidad. Sin embargo Marx y Engels produjeron una auténtica revolución copernicana en las humanidades y las ciencias sociales: luego de ellos, y aunque sea difícil separar su obra, podemos decir que después de Marx, ni las humanidades ni las ciencias sociales volverían a ser las de antes. La amplitud enciclopédica de sus conocimientos, la profundidad de su mirada, su empecinada búsqueda de las evidencias que confirmarán sus teorías tantas veces dadas por muertas y su legado filosófico, hicieron que Marx esté más vivo y vigente que nunca.
Hoy recordar a Marx en este día implica defender la vigencia de su pensamiento revolucionario, defender su legado teórico y práctico, como elementos esenciales para comprender críticamente y transformar estructuralmente a la sociedad capitalista, implica continuar luchando por el socialismo y la emancipación de la clase trabajadora y de la humanidad toda.
Fuentes:
Marx: Historia de su vida, Editorial de Ciencias Sociales, ICL, La Habana, 1973.
Marx-Engels, Sobre la revolución de 1848-1849, Editorial Progireso, Moscú, 1981.
Articulo “Feliz Cumpleaños Carlos Marx” de Luis Brito García publicado el 18/05/2008
 
Marzo 14
EL CAPITAL

En 1883 una multitud acudió al entierro de Karl Marx, en el cementerio de Londres: una multitud de once personas, contando al enterrador.

La más famosa de sus frases fué su epitafio:

Los filósofos han interpretado el mundo, de varias maneras; pero el asunto es cambiarlo.

Este profeta de la transformación del mundo pasó su vida huyendo de la policía y los acreedores.

Sobre su obra maestra, comentó:

- Nadie ha escrito tanto sobre el dinero teniendo tan poco dinero. El Capital no me va a pagar ni los tabacos que me fumé escribiéndolo.


Eduardo Galeno
LOS HIJOS DE LOS DIAS
SIGLO XXI. Mayo 2012.
Pág. 94

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Etiquetas: MEMORIA

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