CHARLY MORALES VALIDO
No hay que ser un Nostradamus para predecir que el próximo 20 de septiembre media Habana vestirá camisas negras, y no precisamente por un luto multitudinario ni por un absurdo culto a Mussolini , sino por el mega-concierto por la paz que traerá a
Cuba al colombiano Juanes y sus invitados de lujo.
Y aunque está descartada la versión del espectro del Duce y sus falanges fascistas, la reacción de la ultraderecha cubano-americana en Miami recuerda las quemas de libros desatadas por la histeria hitleriana a las puertas de Unten den Linden.
Estas perretas no son nuevas: el gran Oscar D´León tuvo que "comerse un cable"* para reconciliarse con sus fans en la Florida, irritados porque durante un memorable recital en Varadero, el carismático sonero venezolano pidió cable para mezclarse entre el público y seguir cantando, fascinado por la energía y buenas vibras de los bailadores cubanos.
Para no variar, la congresista Ileana Ross-Lethinen encabeza nuevamente las protestas por la presentación de Juanes en La Habana, alegando que el artista ganador de cinco Grammys le está haciendo el juego al gobierno de Cuba…
¡Que ocurrente Ileanita! Como si después de medio siglo en el poder y con un sólido prestigio y reconocimiento internacional, la Revolución cubana necesitara a Juanes para legitimarse… Un criterio que roza el surrealismo, pero coquetea con la paranoia, el cinismo o guanajería de la peor…
Como sea, desde que se conoció la noticia se ha creado una gran expectativa en Cuba no solo porque viene Juanes, sino porque se rumora que lo acompañarán Enrique Iglesias —griticos quinceañeras histéricas- y Miguel Bosé —alboroto en la comunidad gay -.
La posibilidad de tener aquí a tales monstruos del pop hispano, a un golpe de vista, sudando en la infernal noche habanera, arregla a quienes discutían si ambos eran cara bonita o talento verdadero, porque como dice un amigo: "estos sí son artistas de verdad".
Me pregunto si las decenas de virtuosos que cada año desfilan por nuestros escenarios son de "mentiritas", pero bueno, pese a su alto grado de instrucción, el cubano a veces sucumbe a prejuicios culturalmente neo-coloniales: ahora estamos excitados porque veremos en vivo a íconos del "star-system" de las trasnacionales disqueras…
Tampoco este tragicómico fenómeno es nuevo: ya lo vivimos aquí durante las visitas de Billy Joel, las potentes bandas Audioslave y Sepultura, los sentimentaloides de Air Supply, el casi mitológico Rick Wakeman, Manu Chau, Serrat, Aute, Sabina y algunos otros…
Aunque aún no se ha confirmado nada, diversos medios de prensa especulan que además de Iglesias y Bosé vendrían el boricua Luis Fonsi, el colombiano Carlos Vives y el ecuatoriano Juan Fernando Velasco, en tanto por Cuba fue confirmada la presentación de Silvio Rodríguez y los Van Van, más Amaury Pérez.
Como sea, todos sabemos que este segundo concierto "Paz sin Fronteras" marcará todo un hito en la historia musical de Cuba, por eso que el domingo 20 de septiembre no llueva ni caiga un meteorito en la Plaza de la Revolución yoooooooooooooo… a Dios le pido…
Tomado de
Cubahora.cu
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